El mapa de las exportaciones argentinas está mutando rápidamente. Los principales cambios son la pérdida de importancia del Mercosur y el creciente peso de las ventas a los países asiáticos, en particular a China y a la India.
Mientras el bloque sudamericano pasó de absorber el 30% de las ventas argentinas en el primer semestre de 2000 al 20% en el primero de este año, la participación de China aumentó del 5% al 8% y la de la India lo hizo del 2% al 3%. La comparación, incluída en un reciente del Ieral, de la Fundación Mediterránea, constata también la estabilidad como clientes de la Unión Europea y el Nafta, cuyas participaciones se mantuvieron en 18% y 14%, respectivamente.
El estudio precisa que en los doce meses concluídos el 30 de junio pasado las exportaciones sumaron u$s 42.537 millones, un aumento de 71% respecto de idéntico período 1999/2000. Esto implica un crecimiento anual promedio de 9,4%, a primera vista impresionante pero inferior al del comercio mundial, que en ese período creció al 10,2% anual. La participación argentinas sobre el total mundial pasó de 0,41% en 1999 a 0,39% el año pasado.
En cuanto a destinos, además de la importancia de China y la India se destaca el aumento de la porción de Chile y de países de la Aladi, que duplicaron su peso.
Con u$s 8.485 millones de compras en los últimos doce meses, el Mercosur sigue siendo el principal destino. Pero más allá de los discursos, los socios del bloque son los únicos del Hemisferio que compran relativamente menos que antes. También resulta llamativo el incremento de las ventas a los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y el hecho que Corea del Sur compre ya más que Japón.
Un ranking de destinos ordenado según el aumento porcentual de las operaciones en los últimos seis años confirma la "asiatización" de las exportaciones argentinas (ver infografía). En ese período, las ventas al Mercosur crecieron incluso menos que aquellas a Medio Oriente y su "dinamismo" superó sólo al de las ventas a Japón, que de hecho es el único país cuyas compras a la Argentina cayeron en términos absolutos.
Asiatización
La reorientación geográfica de las ventas tiene claras consecuencias sobre la canasta exportadora. El creciente peso de Asia como cliente se debe básicamente a su apetido de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario (MOA), en tanto que América Latina motoriza las manufacturas de origen industrial (MOI). Las cifras al respecto son contundentes. En los últimos seis años, las ventas de productos primarios a la India aumentaron 9.000 %, en tanto que las de MOA a Corea del Sur crecieron 550% y a la China 192%. Aunque desde cifras bajas, los países de la Asean y China también incrementaron fuertemente sus compras de Combustibles y Energía (2.300% y 21.300%, respectivamente).
Del otro lado, el 60% de las MOI tienen un destino latinoamericano, aunque también han logrado evolucionar favorablemente en Medio Oriente.
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