LONDRES, ago 14 - Comprar dólares, en lugar de venderlos, podría ser la mejor manera en que los inversores en monedas se beneficien de una desaceleración económica de Estados Unidos que podría afectar a toda la economía global el próximo año. La actividad mundial se enfriaría hacia el 2007, en parte debido a que los principales bancos centrales están ajustando la liquidez para combatir la inflación. La economía estadounidense ya está debilitándose, con una expansión en el segundo trimestre que fue menos de la mitad del ritmo del inicio del año. "Si se habla de la desaceleración económica de Estados Unidos en relación con el resto del mundo, de hecho lo que se está diciendo es que se prevé que la posición comercial estadounidense mejore. Ese resultado en sí mismo es positivo para el dólar", dijo Steven Pearson, estratega cambiario de HBOS Treasury Services. Los pesimistas sobre el futuro del dólar dicen que el enorme déficit comercial de Estados Unidos podría pesar sobre la moneda, si el país tiene dificultades para atraer suficientes fondos extranjeros para financiarlo. "La otra cosa positiva de la globalización de una desaceleración es que la reducción prevista de los diferenciales de las tasas de interés de corto plazo de Estados Unidos sobre Europa/Japón no se materializará", agregó. La Reserva Federal mantuvo sus tasas de interés sin cambios en 5,25 por ciento, haciendo una pausa en su campaña de ajuste de dos años de duración. El Banco Central Europeo (BCE) elevó sus tasas al 3 por ciento la semana pasada, y se prevén uno o dos aumentos de tasas más. Aparte, se espera que las tasas de interés japonesas sigan bajas, subiendo quizá a 0,5 por ciento en los próximos meses después del primer aumento de tasas en seis años a 0,25 por ciento. ¿SIMULACRO? El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa que la economía mundial registraría su cuarto año de expansión por encima del 4 por ciento anual este año. Pero los principales bancos centrales están retirando la liquidez que inyectaron cuando en el 2001 y el 2002 estalló la burbuja de las acciones. Los economistas de Merrill Lynch dicen que ahora hay una probabilidad de un 40 por ciento de que se produzca una recesión en el primer semestre del 2007. En mayo y junio, los temores al ajuste asustaron a los mercados financieros. En todo el mundo cayeron los mercados de acciones y materias primas, mientras que los activos de los mercados emergentes, de rendimientos más altos, sufrieron una ola de ventas. "Eso fue un simulacro en menor escala de lo que ocurrirá en una recesión global. Esos mercados recibieron una golpiza total y el dólar subió mucho en ese período", dijo Pearson. Credit Suisse analizó el desempeño del dólar durante las pausas y picos de los ciclos de las tasas de la Fed en los últimos 20 años. "Desde 1994 vemos tres picos. Hemos visto marzo de 1995, mayo de 1997 y junio del 2000 y fueron positivos para el dólar, y el dólar tendía a subir", dijo Umberto Alvisi, estratega cambiario de Credit Suisse. "Si pensamos que no habrá una crisis financiera, podríamos ver un desempeño bastante bueno del dólar", agregó. Morgan Stanley dice que en los últimos 10 años, los mercados cambiarios de Asia, el bloque del dólar y las divisas emergentes tendían a tener un desempeño mejor que el del dólar cuando el crecimiento global era fuerte y los mercados de acciones estaban pujantes. "La incertidumbre sobre si habrá un aterrizaje suave o forzoso debería respaldar al dólar, o al menos el dólar disfrutará de una prima de riesgo asociada con la incertidumbre", dijo Stephen Jen, estratega cambiario del banco. |