El euro ha aprovechado el crecimiento económico del Viejo Continente para revalorizarse en sus principales cruces de moneda. Al aumento del PIB francés anunciado la semana pasada, que registró su mayor subida en cinco años, se ha sumado el alemán, que entre abril y junio se incrementó un 0,9% respecto a los tres meses anteriores, lo que supone también máximos en cuatro años. A estos datos hay que añadir además la aceleración económica en cuatro décimas de la eurozona hasta el 2,4% interanual. El euribor ha vivido también una jornada alcista y ha tocado en la sesión de hoy el 3,65%, niveles no conocidos desde hace cuatro años.
Todos estas cifras vuelven a poner de manifiesto las perspectivas de los expertos, que auguran una nueva subida (incluso dos) del precio oficial del dinero a lo largo de este año. El euro se revalorizaba un 0,2% frente al billete verde y se cambiaba a 1,2757 dólares. El Banco Central Europeo fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2718 euros.
Además, la moneda común se acercaba prácticamente hoy a máximos históricos frente al yen, debilitado tras las subidas de la última semana. En este empuje ha influido que la Comisión Europea haya revisado al alza las expectativas de crecimiento para el tercer trimestre en la eurozona, hasta situarlas en una banda entre el 0,5% y el 0,8%. También el alto fuego alcanzado en el Líbano, después de la resolución aprobada por las Naciones Unidas el pasado fin de semana. De hecho, el precio del petróleo se ha relajado hasta situarse por debajo de los 75 dólares, una situación que ha inyectado optimismo en los principales mercados europeos. A primeras horas de la tarde, la divisa comunitaria se apreciaba a un 0,1 con respecto a la moneda japonesa y se cambiaba a 148,19 yenes.
El dólar también mostraba una tendencia fuerte en la sesión de hoy. Después del incremento en las ventas minoristas que se publicó la semana pasada, el mercado ha vuelto a comprar dólares ante la posibilidad de que la Reserva Federal (FED) vuelva a endurecer su política monetaria. Los analistas están además a la espera de que esta semana se den a conocer nuevos datos que reafirmen esta teoría, entre los que destaca el IPC de EEUU