El dólar perdía hoy terreno tras conocerse que
el IPC subyacente de EEUU aumentó por debajo de lo esperado. El dato, que hace pensar al mercado en una inflación contenida, compartía protagonismo el número de viviendas nuevas construidas en el país, que también fue inferior que lo previsto.
La inflación estadounidense ha vuelto a recibir una nueva señal de enfriamiento, que podría llevar a la Reserva Federal a mantener los tipos de interés en su próxima reunión. Según los datos difundidos por el departamento de Comercio, el IPC subyacente subió un 0,2%, una décima porcentual menos de lo que esperaba Wall Street. La variación de precios general se incrementó un 0,4%, en línea con lo previsto, debido principalmente al encarecimiento de los precios energéticos. Además, hoy también se ha conocido que el número de viviendas que se comenzaron a construir en EEUU,cayó un 2,5% en el mes de julio, más de lo esperado, hasta alcanzar un ritmo anualizado de 1.795 millones de unidades. En esta situación, el billete verde se depreciaba un 0,5% frente a la moneda única. El euro se cambiaba a primeras horas de la tarde en 1,2859 dólares y el BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2793.
El euro, sin datos macro de relevancia a los que atenerse, avanzaba además en la sesión de hoy sin dificultad frente a la libra esterlina. Sobre todo,después de publicarse que la tasa de desempleo de Reino Unido subió en el segundo trimestre de 2006 hasta el 5,5%, el mayor aumento registrado desde hace seis años. Las ganancias salariales medias de Inglaterra alcanzaron el 4,3%, dos décimas porcentuales por encima de lo que se esperaba. Ambos datos confirman, según los expertos, la visión del Banco Central de Inglaterra (BoE) de que el mercado laboral no se enfrenta a tensiones inmediatas por falta de oferta. Precisamente, hoy se publicaron las actas de la última reunión de la autoridad monetaria británica que relevan que seis consejeros del Banco votaron a favor de incrementar la tasa de interés al 4,75%, pero uno de sus miembros, David Blanchflower, evidenció su opinión contraria a esta medida. La libra perdía un 0,1% frente al euro.
En Asia, la jornada transcurrió con tranquilidad ya que esta semana es prácticamente festiva en Japón. Sólo adquirió una relevancia moderada las actas de la última reunión del Banco Central de Japón (BoJ) que reforzaron la intención de la autoridad monetaria nipona de ir con pies de plomo en el proceso de ajuste al alza de los tipos de interés.