El
dólar ha aprovechado la sesión para ganar posiciones después de que se publicasen hoy los datos de inflación de la eurozona, por debajo de lo esperado. La
libra, por su parte, ha sufrido un revés sorprendida por una caída de las ventas minoristas en el Reino Unido, cuando el mercado había previsto una subida de dos décimas.
Hoy ha sido el IPC del Viejo Continente el que ha copado la atención del mercado, después de la inflación publicada ayer al otro lado del Atlántico. Los precios de la eurozona subieron un 2,4% interanual en el mes de julio, una décima porcentual por debajo de las estimaciones. El abaratamiento de los productos de confección y calzado fue la causa principal de que la inflación evolucionase a la baja, compensado la continua influencia al alza del coste del petróleo en los mercados internacionales. Los datos debilitaron a la moneda única ante el dólar aunque el IPC del Viejo Continente se mantiene todavía por encima de la meta del 2% fijada por el Banco Central Europeo (BCE).
Hoy también se conoció que la producción industrial de la zona euro bajó un 0,1% en junio, con respecto del mes anterior y por debajo de las previsiones. En esta situación, el euro se apreció un 0,15% frente al billete verde tras la brusca caída que ayer experimentó la divisa estadounidense. A primeras horas de la tarde, la moneda principal del Viejo Continente se cambiaba a 1,2866 dólares y el BCE fijaba el tipo de cambio en 1,2879 dólares.
En el Reino Unido, los inversores han recibido con sorpresa el descenso en las ventas minoristas correspondientes al mes de julio. El mercado había previsto un incremento del 0,2% pero tuvo que encajar una reducción del 0,3%. Estas referencias contradicen los miedos mostrados por el Banco Central de Inglaterra de que el consumo privado se está reactivando y desinfla la posibilidad de que la autoridad monetaria británica apruebe una nueva subida de tipos en noviembre. La libra caía un 0,1% en su cruce con el dólar.
En EEUU, el índice de indicadores cayó un 0,1% en julio. Los analistas vieron en esta referencia una nueva señal de que la inflación en territorio estadounidense se está conteniendo. Una opinión que sin embargo no es compartida por el presidente de la FED de Dallas, Richard Fischer, quien anoche señaló que la tendencia de “la inflación es innegablemente al alza en EEUU”. El mercado además recibió sin mucho entusiasmo que el número de personas que solicitaron por primera vez subsidios por desempleo bajó en 10.000 hasta 312.000, en la semana del 5 al 11 de agosto.