El yen conseguía recuperarse de sus mínimos históricos con respecto al euro después de que
el Banco Central de China aprobase, por segunda vez en lo que va de año, una subida de tipos de interés. El dólar se mantenía prácticamente plano frente a la moneda única a pesar de la caída registrada en el índice Michigan de la Confianza del Consumidor.
El Banco Central de China se ha sumado a las subidas de tipos aprobadas en los últimos meses. Después de que la economía de este país asiático se disparase por encima del 11% en el segundo trimestre,la autoridad monetaria china aprobó hoy un nuevo aumento del 0,27% de las tasas de referencia hasta el 6,12%. En anteriores ocasiones, el Gobierno de China ya había manifestado su preocupación sobre el acelerado ritmo de inversión, que podría conducir a una crisis financiera. Este incremento daba un respiro al yen, que a principio de la sesión había llegado a mínimos históricos frente al euro, arrastrado por la percepción que tiene el mercado de que los tipos de la eurozona serán superiores a los de Japón. A mediodía, la moneda japonesa se apreciaba un 0,22% en relación al euro.
En EEUU, el billete verde ha mantenido el empuje con el que cerró ayer la jornada, después de que el índice de la FED de Filadelfia saltase de 6 a 18,5 puntos en agosto. En este contexto, los inversores han reaccionado comprando dólares tras el mal dato de la confianza del consumidor revelado porla Universidad de Michigan que este mes cayó a los 78,7 puntos después de los 84 registrados el pasado mes de julio. Según el informe, este descenso se produce por el encarecimiento del precio del petróleo y por la percepción que tienen los consultados de que el año cerrará con una tasa de inflación cercana al 4,2%, por encima del 3,2% que habían previsto las personas encuestadas en junio. El dólar se apreciaba así un 0,26% en su cruce con la divisa comunitaria. El euro se cambiaba a 1,2799 dólares y el Banco Central Europeo fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2802.
El mercado tampoco reaccionaba con efusividad a los precios de producción en Alemania, que en julio aumentaron un 0,5% con respecto a junio y un 6% en su tasa interanual. Este incremento, en línea con lo esperado, responde a un encarecimiento del precio de la energía y de las materias primas.