| Esta semana puede ser favorable para los bonos argentinos, aunque hay algunos obstáculos a superar. Hoy los bonos abrirán la semana después del feriado con el viento a favor que significa que ayer la renta de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años bajó a 4,83% desde 4,85% del viernes. Es el nivel más bajo de los últimos cinco meses y hace más atractivos a los títulos argentinos que tienen la renta más alta del mundo. Si bien esta semana no habrá indicadores clave de la economía norteamericana, salvo el jueves el índice de consumo de bienes durables, hay que poner atención al discurso que dará el viernes el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en un foro de integración económica global. Hoy hablarán el presidente del banco de la Reserva Federal de Atlanta, Jack Guynn, y el presidente de la Fed de Chicago, Michael Moskow, pero sus discursos no influirán tanto como el de Bernanke. Lo que puede inquietar al mercado es la suba del precio del petróleo debido a que Irán se ha negado a detener el enriquecimiento de uranio, parte clave del plan nuclear. El petróleo, que había bajado 9% desde su máximo de 78,40 dólares el barril, reaccionó ante la noticia y subió 1,80% a 72,45 dólares el barril. Lo que más teme el mercado es que Irán reaccione cortando sus exportaciones de crudo, o peor aun bloqueando el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita 20% del tráfico mundial de petróleo. El tema Irán también hizo subir al oro 1,3% a u$s 625,70 la onza y caer al dólar ante el euro. La moneda única subió además porque se espera otra suba de tasas en la zona euro. El euro cerró el día a u$s 1,2913 contra u$s 1,2818 del viernes por la tarde. En la Argentina el dólar subió la semana pasada sostenido por fuertes compras del Banco Central para el Tesoro, movimiento que se puede repetir desde hoy porque la estrategia de Néstor Kirchner es efectuar los pagos de intereses de la deuda sin que caigan las reservas. Lo que compra el Tesoro, obvio, no va a las reservas, que están en 27.081 millones de dólares. La idea del gobierno, inflacionaria por cierto, es llegar a fin de año con u$s 30 mil millones de reservas después de efectuar todos los pagos. Para este objetivo se acude a maquillajes como préstamos cortos del Banco de Basilea y emisión de nueva deuda a tasas más elevadas que la que se cancela. |
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