
Por FLORENCIA DONOVAN - Aunque producto de la creciente emisión de Letras y Notas, el Banco Central (BCRA) tendrá en 2006 más egresos que en el 2005, no todas son malas noticias para la autoridad monetaria. Este año, al menos, sus ingresos por reservas compensarán parte del incremento del gasto ya que, según confiaron fuentes del BCRA, éstas arrojarán utilidades por cerca de u$s 1.000 millones, lo que equivale a un rendimiento promedio del 4,4%.
La mejora en la rentabilidad de la cartera de inversiones del BCRA sería reflejo, en gran parte, del proceso de suba de tasas de interés que comenzó a gestarse en los mercados internacionales a mediados de 2004 y que se extendió hasta este año. A modo de ejemplo, sólo en lo que va del 2006, el rendimiento de un bono del Tesoro de los EE.UU. a dos años de plazo pasó de 4,40% a 4,87%, al tiempo que la tasa interbancaria norteamericana, la de referencia de la mayoría de las plazas financieras del mundo, subió en cuatro ocasiones, de 4,25% a 5,25% anual.
De la misma manera, en el 2006, el retorno promedio de las reservas del BCRA presentaría un salto con respecto al 2005 de al menos 1,8 puntos porcentuales, esto es, del 2,6% al 4,4%. El año pasado, las reservas del BCRA habían arrojado utilidades por cerca de u$s 570 millones.
Debido a que el Central todavía debe cuidarse de los embargos que podría llegar a sufrir producto de las demandas judiciales de quienes no ingresaron al canje de deuda en default, la mayor parte de sus inversiones se encuentran en el Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), en Basilea, Suiza. Esto le impide maximizar la administración de sus activos, dado que el BCRA no puede realizar colocaciones en bonos del Tesoro norteamericano o en ciertos títulos corporativos AAA, a los que accedería de poder encajar parte de su dinero en los EE.UU..
No obstante, según detalló el presidente del BCRA, Martín Redrado, en una conferencia reciente que dio en el extranjero, cerca del 78% de las reservas están invertidas en diferentes activos en dólares, mientras que una menor proporción se encuentra en euros (9%), en oro (5%), en libras (3%) y en yenes (3%).
El Banco Central tiene sus u$s 27.000 millones de reservas divididos en dos carteras: una de inversión, que suele ser de 1 a 3 años, y una de liquidez, que tiene una duration de corto plazo.
En lo que va del año, mediante sus intervenciones en la plaza cambiaria, el BCRA sumó a sus arcas más de u$s 8.200 millones. Con lo cual, de acuerdo con los cálculos del mercado, de continuar con este ritmo de compras de dólares, la entidad podría llegar a fin de año con casi u$s 30.000 millones de reservas internacionales. Sus intervenciones diarias, de hecho, ya le permitieron a la autoridad monetaria prácticamente recuperar las divisas que había transferido al Tesoro para cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a comienzos de año.