La brusca corriente alcista del euro ha durado sólo un día. La encuesta alemana ZEW ha bloqueado las subida de la moneda única tras arrojar un dato de -5,6 puntos, lo que supone una caída de más 20 puntos. El dato ha dado un respiro al dólar que sin referencias macro a las que atenerse, ha avanzado terreno a la espera de la intervención hoy de varios miembros de la FED.
La desaceleración económica que parece estar sufriendo en EEUU, que podría afectar a las exportaciones de la Unión Europea, se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza de los inversores germanos. Así lo han manifestado en la encuesta alemana ZEW, en la que también reconocen sentirse preocupados por el encarecimiento en el precio del crudo y por un posible aumento del IVA en Alemania. Los analistas ya habían previsto una caída en este índice, pero no se esperaban un descenso de 20 puntos. Con ello, la divisa comunitaria se depreciaba un 0,4% frente al billete verde y se cambiaba a 1,2814 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2812.
El resto de los datos conocidos en el Viejo Continente no han conseguido salvar la pérdida de terreno del euro. Entre ellos, destacó la publicación del PIB francés correspondiente al segundo trimestre, que aumentó un 1,1%, en línea con lo estimado. La cifra supone duplicar el incremento de la economía de este país en los tres primeros meses de este año, cuando se apreció un 0,5%. También cobró relevancia la balanza por cuenta corriente de la zona euro, que arrojó en junio un superávit de 4.000 millones de euros, según cifras del BCE, lo que supone una vuelta al saldo positivo gracias al comportamiento en intercambios comerciales y rentas.
Al otro lado del Atlántico, el dólar se ha librado de las pérdidas que registró en la última sesión. Aunque por segunda jornada consecutiva, los inversores no han contado con datos macro en EEUU, la aparición en público de varios miembros de la Reserva Federal podría animar al billete verde. Entre ellos destacaría el discurso del presidente de la FED de Chicago, que en su última intervención, subrayó que la inflación es un riesgo que persiste al alza.
Los mercados japoneses siguen también con gran atención la evolución de la economía estadounidense, un país al que orientan la mayor parte de sus exportaciones. Ante el desconcierto sobre el futuro de esa nación, el yen se depreciaba un 0,3% frente al dólar.