Durante la sesión de hoy,
el euro ha registrado un nuevo máximo histórico frente a la divisa nipona, al cambiarse a 150 yenes. Los inversores se han alejado además ligeramente del dólar, optando por la prudencia ante la publicación mañana de las actas de la Reserva Federal (FED).
La divisa comunitaria se ha situado en el tercer récord en su cruce con el yen en poco más de un mes, desde que el euro entró en circulación en 1999. Si bien la revalorización de la moneda única se desinfló a media sesión, todavía mantuvo su fuerza apoyada en los datos macro que se publicaron en el Viejo Continente. Entre ellos, destaca el índice de masa monetaria M3 de la eurozona que en julio creció un 7,8% por debajo de las previsto, aunque este indicador se mantiene todavía elevado, en opinión de varios analistas.
El próximo jueves, el Banco Central Europeo (BCE) decidirá sin mantiene o no el actual precio oficial del euro, aunque por ahora las previsiones de los expertos son opuestas. De momento, a primera hora de la tarde el euro se revalorizó un 0,2% con respecto a la moneda japonesa y se cambiaba a 149,8 yenes.
El avance del euro sobre el yen se ha producido también por la resaca de los datos de inflación publicados en Japón la semana pasada. Un IPC por debajo de lo esperado es, a juicio de los expertos, clara señal de que el Banco Central de Japón (BoJ) mantendrá invariable los tipos de interés. Los operadores nipones miran además con preocupación hacia EEUU, país que parece estar sufriendo una ralentización económica, y en donde registran la mayor parte de sus ventas.
Precisamente, un informe publicado por la National Associaton for Business Economics advertía de que la economía estadounidense podría entrar a recesión si el precio del crudo llega a los 100 dólares. Los analistas consultados señalan que la política de la FED es adecuada, después de que el banco central estadounidense pusiera fin este mes a las 17 subidas consecutivas de tipos de interés.
El dólar, sin datos macro relevante a los que atenerse, ha perdido posiciones en sus principales cruces de monedas. Los inversores optaron así por la cautela a la espera de que se publiquen mañana las actas de la última reunión de la Reserva Federal. De hecho, el dólar se depreciaba un 0,3% con respecto al euro. La moneda única se cambiaba a 1,2793 billetes verdes y el BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2800 dólares.