De poco ha servido que Jean-Claude Trichet no cerrase las puerta a una nueva subida de tipos, después de anunciar que de momento no elevará las tasas por encima del 3%. A primera hora de la tarde,
el euro se debilitaba frente al dólar, debido al aluvión de referencias macro publicadas en EEUU, y que en general, han estado en línea con lo previsto.
La pausa en las tasas anunciada hoy por el BCE podría ser algo temporal. Trichet ha reconocido que de persistir los riesgos inflacionistas, el organismo podría aprobar una subida en el precio oficial del dinero en su próxima reunión de octubre para mantener un posible aumento de precios bajo control. Sin bien la autoridad monetaria del Viejo Continente elevó las previsiones de crecimiento económico, también aumentó las estimaciones de inflación para este año entre un 2,3% y un 2,5%.
De momento, hoy se conoció que el IPC adelantado de la zona euro subió un 2,3% interanual en agosto, frente al 2,4% de julio y por encima de las previsiones de los analistas. Además, la Comisión Europea (CE) ha anunciado que el índice de confianza económica del mes de agosto en la eurozona bajó más de lo esperado, hasta los 106,7 puntos, tras la revisión al alza del dato de julio que se situó en los 107,8 puntos. Los analistas esperaban que cayera, pero no tanto, hasta los 107,2 puntos. Estas referencias junto al mensaje del presidente del BCE hizo que el euro se apreciase a media sesión pero el empuje fue momentáneo. Poco antes del cierre, la moneda única se depreció un 0,2% con respecto al billete verde y se cambiaba a 1,2801 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2851.
Este movimiento de última hora a la baja responde a varios datos macro que se han conocido en EEUU y que devolvieron la confianza a los inversores. Entre estos destaca, el gasto del consumidor que en julio se elevó un 0,8%, y la renta personal, que en el mismo mes se incrementó un 0,5%. Además, el este país norteamericano también se conoció que el número de personas que solicitaron subsidios por desempleo bajó en 2.000 hasta 316.000 en agosto.
El yen se debilitó en sus principales cruces, después de que se publicase que la producción industrial de Japón correspondiente al mes de julio cayó un 0,9%, peor de lo previsto por el consenso de los analistas. El dato refuerza las expectativas de que el Banco Central de Japón (BoJ) no subirá los tipos en lo que queda del año. El yen se depreciaba un 0,16% frente al dólar