El yen ha vuelto a ser el protagonista de la sesión por tercera jornada consecutiva.
La divisa nipona registró subidas en su cruce con el euro después de que el Banco Central de Japón (BoJ) decidiese mantener los tipos de interés en el 0,25%, aunque sin cerrar las puertas a un nuevo incremento. El gobernador Fukui anunció que la decisión fue por votada por unanimidad y reiteró la intención del BoJ de proseguir, sin prisas, con el ajuste al alza de los tipos. De momento, la entidad señala que la economía nipona crece a un ritmo moderado, destacando el incremento de las exportaciones, si bien la inversión pública sigue mostrando una tendencia bajista. Los analistas consideran que estos comentarios son coherentes con una subida de 25 puntos básicos en la próxima reunión de la institución. Con esto, a primera hora de la tarde, el yen se apreciaba un 0,2% frente al euro.
Con la intervención del BoJ, la moneda nipona ha concluido una semana de subidas, alejándose de los mínimos históricos que registró frente al euro. El detonante de este rally alcista fue el incremento de inversiones corporativas en Japón, hasta tal el punto que el mercado pensó que la autoridad aprobaría un subida de los tipos después de que en el pasado encuentro rompiese con su política de tasas próximas al 0%. Fukui ha acallado así las especulaciones, aunque la cumbre del G7, en la que se hablará de la debilidad del yen y del yuan podrían cambiar este panorama.
El billete verde ha mantenido también una jornada alcista, a pesar de la ausencia de datos relevantes durante el día. Ayer, EEUU conoció que las reservas de petróleo fueron superiores a las estimadas lo que contribuyó a empujar el valor del dólar. Los operadores especulan, cada vez con más fuerza, que la Reserva Federal (FED), volverá a subir los tipos de interés en su próximo encuentro del 20 de septiembre. En este contexto, el dólar se apreció cerca del 0,5% con respecto a la moneda comunitaria. El euro se cambiaba en 1,2665 billetes verdes y el Banco Central Europeo (BCE), fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2713.
En el Viejo Continente, el euro fue el más debilitado. Tampoco contó con referencias macro con las que guiarse, salvó el indicador adelantado de julio elaborado por la OCDE. En la zona euro bajo hasta los 109,1 puntos frente a los 109,4 anterior. En EEUU se mantuvo en los 106,6 puntos.