En el mercado de divisas se vivió una jornada en claro-oscuro. Los cruces entre las principales monedas mundiales se mantuvieron prácticamente planos.
El euro tampoco tuvo hoy un buen día. El IPC de la locomotora de la eurozona bajó un 0,7% mensual en agosto. Aunque este dato coincidió con las previsiones de los expertos y la tasa interanual subió hasta el 1,7%, las palabras de uno de los miembros del Comité Abierto de Política Monetaria de la FED pesaron más que este dato. El billete verde ganó algunas posiciones después de conocer las consideraciones de Janet Yellen quien afirmó que la Reserva Federal sigue apostando por nuevas subidas en los tipos de interés debido a las presiones inflacionistas que, según ella, se aprecían en la economía estadounidense.
Tras estas declaraciones, el billete verde logró ganar terreno al euro, aunque tampoco se alejó demasiado manteniendo el cruce entre ambas monedas prácticamente plano.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, la divisa comunitaria se depreciaba un ligero 0,05% y se cambiaba en 1,2677 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial del dinero en 1,2667 dólares.
En Japón, las actas de la última reunión del Banco Central de Japón (BoJ), celebrada los días 10 y 11 de agosto, proporcionó un apoyo moderado al yen. La unanimidad de los nueve miembros del consejo de gobernadores a la hora de confiar en la continuación de la expansión en la actividad y el mantenimiento en la tendencia hacia la recuperación de los precios, sostiene las expectativas de una nueva subida de tipos antes de fin de año. El BoJ afirmó que subirá gradualmente el precio oficial del dinero en vista de que la época de la deflación ya quedó como un mal recuerdo. El yen se apreció algo más de un 0,2% tanto frente al billete verde como frente al euro.
La libra esterlina que ayer logró apuntarse a los ascensos, hoy perdió fuelle a pesar de conocer que las solicitudes de prestaciones de desempleo en el Reino Unido cayeron en agosto en 3.900 unidades. El mercado esperaba que creciesen en 4.700. Sin embargo, este dato ya estaba descontado puesto que el primer ministro Blair filtró ayer la información ante los sindicatos. La moneda británica se depreció un ligero 0,1% frente al euro.