El cruce entre el dólar y el euro se mantenía prácticamente plano, poco antes de que cerraran los mercados del Viejo Continente.
Los datos macroeconómicos que se publicaban hoy a ambos lados del Atlántico alejaban ligeramente los temores inflacionistas, incluso en EEUU donde se espera mañana la decisión de la Reserva Federal (FED) sobre el futuro de los tipos de interés.
El yen, sin embargo, se mostraba fuerte en sus principales cruces después de conocerse unas declaraciones de uno de los miembros del Banco Central Europeo (BCE) que prefiere mantenerse en el anonimato.
El dólar perdía un poco de fuelle al conocerse los últimos datos macro que disminuían ligeramente las presiones inflacionistas de días precedentes. El índice de precios industriales ha caído en agosto más de lo que se esperaban los analistas. La tasa subyacente ha descendido un 0,4% cuando los expertos vaticinaban una caída del 0,2%. La inflación mayorista subyacente, por lo tanto, cayó por segundo mes consecutivo. A este dato hay que sumar la inesperada caída de la construcción de viviendas. Estas referencias, un día antes de que se produzca la reunión de la FED donde se decidirá el destino del precio oficial del dinero hace que algunos inversores teman que se aleje la posibilidad de nuevas subidas de tipos. Aún así, en el Viejo Continente tampoco se contaba con referencias demasiado alentadoras para la divisa comunitaria.
La encuesta Zew de sentimiento económico en Alemania sorprendía con una fuerte caída, la séptima consecutiva, muy superior a las expectativas del mercado. Este indicador bajó en septiembre de -5,6 a -22,2 puntos, muy por debajo de los -6,9 puntos que esperaba el mercado y de la media histórica de 35,2 puntos. Este descenso, que podría haber provocado una pérdida mayor del euro en su cruce con el dólar, no fue tal. El billete verde se mantenía prácticamente plano con la divisa comunitaria y el euro se cambiaba en 1,2714 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2654 dólares.
Donde perdía más terreno la moneda única fue en su cruce con el yen tras unas declaraciones de uno de los miembros del BCE. La reunión del G-7 terminó sin ninguna mención a la moneda japonesa en su comunicado oficial, algo que ha sido destacado por el ministro de finanzas nipón, Tanigaki. Sin embargo, entre bambalinas y según uno de los miembros del BCE, se comentó la consideración por parte del G-7 de un yen más fuerte frente al euro. Curiosamente, estas declaraciones se enfrentan a las del ministro japonés de finanzas y a la filosofía del BCE con sus reiteradas subidas en los tipos de interés. El yen se apreciaba algo más de un 0,6% frente a la divisa comunitaria y cerca de un 0,6% frente al billete verde.