Las tensiones inflacionistas que se vivieron días atrás en los principales mercados bursátiles parecían haberse diluido el día en que la Reserva Federal (FED) se reunía para decidir el futuro de los tipos de interés en EEUU. En una sesión huérfana de datos macroeconómicos a ambos lados del Atlántico, la atención se ponía en la decisión de la FED. Sin embargo, en el mercado no se esperaban cambios en el precio oficial del dinero en EEUU. La libra esterlina volvía a tomar fuerzas tras conocer las actas de la última reunión del Banco de Inglaterra.
En el mercado de divisas se espera el comunicado de la FED sobre los tipos de interés con gran expectación, más que nada, para acumular nuevas pistas sobre sus próximos movimientos. Los operadores no esperaban cambios esta tarde. Desde luego no en los tipos de interés, que se espera que se mantengan en el 5,25%. Los datos macroeconómicos que se conocieron en los días previos a esta reunión dejaban pocas esperanzas a presenciar hoy un nuevo incremento en el precio oficial del dinero. El cruce entre el billete verde y la divisa comunitaria se mantuvo prácticamente plana durante la mayor parte de la sesión. No obstante, a medida que se acercaba la cita con la FED, la balanza se inclinaba hacia el lado del euro. La moneda única se apreciaba algo más de un 0,1% y se cambiaba en 1,2700 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2676 dólares.
La libra esterlina también recuperaba fuelle. La divisa británica recibía con un avance frente al euro de un 0,2% las actas de la última reunión del Banco de Inglaterra. En dichas actas se pudo descubrir que, a pesar de que el voto de mantener los tipos de interés en el 4,75% fue unánime, el BoE sigue preocupado por la posibilidad de un repunte de la inflación y asume la necesidad de una nueva subida probablemente en noviembre. Pero esto no es lo único que se conocía hoy en Reino Unido. El crédito neto del sector público se situaba por debajo de lo que esperaba el mercado, mientras que el endeudamiento neto en el mes de agosto ascendió a lo que parece el déficit más alto registrado en este mes.
Las declaraciones de un misterioso miembro del Banco Central Europeo que ayer sorprendieron al mercado de divisas, seguían coleando en la jornada de hoy. Que en Europa se abogase por un yen más fuerte frente al euro hizo mella en la moneda nipona que hoy seguía ganando terreno a un dólar que se mantenía a la espera de la FED. La divisa japonesa se apreciaba un 0,2% frente al billete verde y se mantenía prácticamente plana frente al euro.