La decisión de la Reserva Federal (FED) de mantener invariados los tipos de interés en el 5,25% hizo que el billete verde perdiera algo más de peso en sus principales cruces. La divisa estadounidense no sólo acusaba esta determinación de la máxima autoridad en Política Monetaria de EEUU, sino que además, le pesaba la idea que apuntaban algunos analistas de que esta decisión de la FED podría suponer el comienzo de la anunciada tregua en el ciclo alcista del precio oficial del dinero.
Los datos macroeconómicos que se publicaban al otro lado del charco tampoco inyectaban optimismo en el dólar.
El comunicado que ayer emitió el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la FED era recibido, inicialmente, con indiferencia puesto que algunos analistas ya lo habían previsto, y por el hecho de que uno de los miembros de la Reserva Federal, Jeffrey Lacker, estuviese a favor de una subida. Sin embargo, los operadores hilaban más fino, reparando en el hecho de que los precios de la energía habían pasado de ser un factor de riesgo para la inflación, a un elemento moderador de la misma a medio plazo. El enfriamiento económico del que también alertó la FED en su comunicado tampoco pasó de largo en el mercado de divisas.
En EEUU se conocía hoy que el número de personas que solicitaron por vez primera prestaciones por desempleo en Estados Unidos subió en 7.000 hasta 318.000 en la semana del 10 al 16 de septiembre, mientras los economistas consultados esperaban que se situara en 310.000. Además, índice de indicadores anticipados elabora el instituto The Conference Board de Estados Unidos bajó un 0,2% en el mes de agosto, tal como esperaba el mercado. Este dato stituye una prueba más de que el crecimiento económico se está enfriandoEl descenso del índice de julio se revisó del 0,1% al 0,2%.
La decisión de la FED pesaba más que los datos macroeconómicos que se conocían en el Viejo Continente. Hoy se publicaba que la balanza por cuenta corriente en la eurozona volvía a ser deficitaria en julio, debido, en parte, al déficit en la balanza de bienes. La balanza por cuenta corriente registó en julio un superávit de 1.400 millones de euros, frente a los 6.800 millones de junio. El billete verde no podía más que perder fuelle frente a la divisa comunitaria y se depreciaba un 0,2%. El euro se cambiaba en 1,2720 dólares, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2731 dólar.