
Por SABRINA CORUJO - Tras una época de oro que duró casi cuatro años, las sociedades de bolsa del país enfrentan hoy un gran desafío: rearmar su negocio para contrarrestar el círculo vicioso que genera la gran apatía que existe en el mercado accionario y que continuará todavía impulsada tanto por un escenario externo menos favorable para la región como por las cada vez mayores restricciones que impone el marco institucional, desde el encaje hasta los llamados a invertir en economía real.
Así lo dejaron en claro Ernesto Allaria, presidente de Allaria Ledesma, Marcelo Menéndez, presidente de Grupo SBS, Mario Zawadzki, vicepresidente de Schweber & Cia, y Juan Nápoli, vicepresidente de Nápoli Bolsa, en un encuentro organizado por El Cronista para debatir sobre el escaso volumen que hoy mueve la plaza local y su impacto en el negocio de los intermediarios.
Sin embargo, las cabezas de estas cuatro sociedades líderes coinciden en afirmar que, en épocas de vacas flacas, el objetivo más sensato es "ir hacia donde va el mercado". Con la calma que dan décadas de experiencia en el sector en algunos casos, señalan que hoy su tarea es readecuar "sus escritorios" a lo que se pide, en especial, a productos destinados a financiar economía real para poder llegar a los grandes institucionales, como las AFJP, que en el último tiempo se han replegado en materia accionaria. "Hoy hay que armar historias que relacionen la economía real y el dinero financiero", aseguró Menéndez.
Los "bolseros", sobre los que pesa una tradición familiar de hasta 40 años, también destacaron cómo cambió la situación respecto al 2002- 2005. "En el 2002 fuimos la puerta de salida de los bancos y la gente le tomó el gusto a la Bolsa", sostuvo Zawadzki. En el mismo sentido, Napóli sostuvo que "hubo un gran aumento del volumen, aunque el motivo no era el retorno ofrecido sino la necesidad de volcarse a algo confiable".
Allaria, por su parte, resaltó que en esos años también ayudó mucho el escenario externo. "El contexto para los mercados globales era diferente al actual, ya que no es lo mismo tener tasas mundiales en el 2,5% que en el 5,5% anual", afirmó.
Para Menéndez, en cambio, lo que pasó fue muy simple: "el mercado pagó. Este último hecho no fue un dato menor en esa época y permitió, a diferencia de lo que ocurre ahora, un círculo virtuoso que favoreció a la intermediación bursátil".
Pero las coincidencias no sólo se observaron al momento de describir lo que ya pasó, sino también en lo que respecta a los factores que hoy restan atractivo al mercado. Y entre ellos, los que aparecen una y otra vez son un contexto externo menos benigno, el traspaso de las AFJP de renta variable a fondos comunes de inversión y fideicomisos, y otros más políticos como el encaje y el pedido que el Gobierno realizó a los inversores institucionales, en especial, el de invertir más fondos en economía real.
"Las AFJP son generadoras de volumen y hoy casi no están operando", destacó Nápoli. Para Zawdazki, en tanto, fue el pedido de una mayor inversión en economía real lo que restringió y posiblemente restrinja aún más el negocio accionario. Allaria, por su parte, sostuvo que el encaje sigue afectando la profundidad. "La realidad es que los extranjeros nunca terminaron de entenderlo", dijo. Otros factores que hoy también pesan son el no estar dentro de la selección que hacen los inversores externos, el crecimiento de la industria de fondos locales y la diversificación de las AFJP.
De esta forma, y descontado que el Gobierno no modificará el encaje, a los directivos sólo les resta adaptarse. Allaria sostuvo que "lo ideal es siempre tener la góndola llena de productos para poder ofrecerle al inversor lo que quiera. Pero la realidad nos muestra que hoy el crecimiento fuerte está en fideicomisos y renta fija". Claro que no es el mejor de los mundos, dada la inmovilización del capital que suele traer aparejada la inversión en un instrumento como un fideicomiso, con la consiguiente reducción de ingresos.
Fuera de lo local, ayudaría al mercado un cambio en el escenario externo. "El fin explícito del ajuste de tasas en EE.UU. sería algo favorable", afirmaron. Sin embargo, aclararon que el hecho de que las acciones no despierten interés no implica que no sean atractivas. Zawadzki, de hecho, aseguró que muchos papeles dan a largo plazo un mejor resultado que algunos fondos.