
Por SOLEDAD NAVARRO - Los inversores todavía siguen mostrándose demasiado optimistas sobre el impacto global que puede llegar a tener una desaceleración de la economía estadounidense. Así lo creen los economistas de Delphos Investment, quienes sin ser pesimistas, advierten un escenario más complicado que el que hoy parece estar anticipando el mercado y que podría provocar una corrección del 10% en la bolsa estadounidense.
Los analistas de la consultora marcaron diferencias con la opinión que hoy comparte el grueso de la plaza. Así, mientras que el consenso general de mercado habla de un slowdown –sólo una desaceleración– de la economía estadounidense, los analistas de la consultora estiman un escenario algo más negro, del que los inversores parecen no tener real consciencia.
"Mientras el consenso de mercado ve un impacto acotado, nosotros estimamos una desaceleración fuerte con riesgo de recesión en EE.UU.", disparó Hugo Díaz Lourenco, durante el desayuno mensual que organiza la consultora.
De este modo, mientras los inversores siguen pensando que el mercado inmobiliario está debilitado pero que la economía lo va a poder absorber bien y que habrá un rebalanceo del mundo con mayor protagonismo de Europa y Japón, en Delphos no suscriben esa visión. "La burbuja ya se pinchó y ahora comenzamos a ver las consecuencias", indicó Díaz Lourenco.
En este sentido y con marcada cautela, el analista puntualizó que "hacia adelante habrá que ser muy cuidadosos porque los riesgos son bastantes más altos. El tema tasas continuará afectando a la economía, si bien en 2007 comenzarán a bajar".
Para la consultora, hay luces amarillas encendidas y para corroborarlo sólo basta con revisar la historia. Un mercado todavía en niveles muy altos, cuatro años de crecimiento sostenido de la economía mundial, y ganancias del PIB en récords históricos, son indicadores suficientes como para anticipar que el mercado va a pricear este escenario de recesión. "Y cuando eso suceda habrá un ajuste del orden del 10% en el mercado americano. Nosotros esperamos alguna corrección que dé cuenta de una economía más débil", advirtieron.
Cualquier suceso en Estados Unidos se sentirá en todo el mundo y en opinión de los analistas, no hay hoy un país cuya economía pueda tomar la posta para atemperar esa debilidad. Esa dependencia global de la mayor economía del mundo y la tambaleante burbuja de los commodities empujará también a los emergentes. "A las malas señales ya existentes se sumaron, en el último tiempo, otras que afectan de lleno a emergentes", dijo Díaz Lourenco en referencia al golpe de estado en Tailandia, los sucesivos conflictos políticos en México y Hungría y los temores de default en Ecuador.
Sin embargo, no todos los países se verán afectados por igual. La Argentina hasta podría resultar casi una excepción. "Mucho de los defectos que uno resalta del país terminarán siendo positivos en un escenario de desaceleración global", señaló Leonardo Chialva, de Delphos.
Una economía más cerrada, elevadas reservas en dólares, un tipo de cambio depreciado y el superávit fiscal y de cuenta corriente serán variables útiles para evitar "un impacto mayor frente a una posible fuga de capitales", concluyó Chialva.