
Por Federico Rey Marino y Pablo Gamble - A sólo un año y medio de la reestructuración de la deuda, el presente artículo repasa los principales avances del sistema financiero local.
Uno de los aspectos más destacables ha sido la sostenida expansión del crédito y sustancial mejora de la calidad de los activos. Durante los últimos 18 meses a julio de 2006, la cartera de créditos al sector privado ha crecido 60,5%, hasta alcanzar $ 67,500 millones. Más aún, la tasa anual de crecimiento a julio alcanzaba 40,1%, muy por encima del 26,4% de enero de 2005. Asimismo, el sistema ha logrado reducir en más de 12 puntos porcentuales sus indicadores de cartera irregular del sector privado, alcanzando un saludable 5,6% del total de financiaciones a julio. Sin embargo, con un índice de préstamos al sector privado sobre PIB cercano a 11%, el grado de bancarización se encuentra aún rezagado al compararse con otros países latinoamericanos como Brasil (30%) o Chile (69%). La reducción de la volatilidad de la economía argentina, mejores condiciones que favorezcan la demanda del crédito para la inversión y el consumo, y la capacidad de los bancos de acceder a fuentes de financiación de largo plazo son clave para tomar ventaja del amplio potencial de crecimiento que presenta el sistema.
Paralelamente, con la extensión del crédito privado, el sistema ha logrado disminuir su exposición al sector público. A julio, representaba 25,6% de los activos consolidados del sistema, habiendo reducido en más de 16 puntos su exposición desde febrero de 2005. La venta de activos en el mercado y la emisión de fideicomisos han contribuido con esta caída. Simultáneamente, los bancos continuaron reduciendo la deuda contraída con el Banco Central, habiendo cancelado más de $ 15,500 millones durante los últimos 18 meses y representando el saldo a julio de 2006 sólo 2,7% de los activos del sistema.
Otro de los avances ha sido la capacidad del sistema de presentar resultados positivos. Las ganancias acumuladas de los últimos 18 meses a julio de 2006 ascienden a $ 4,250 millones, equivalente a un retorno sobre activos de 1,2%. Sin ignorar los avances, el sistema seguirá enfrentando el desafío de incrementar el peso de los ingresos recurrentes por intermediación y por la prestación de servicios, e ir reduciendo los resultados vinculados a la evolución de variables macroeconómicas y activos del sector público.
La mejor calidad crediticia del soberano (principal deudor de los bancos), resultados positivos e inyecciones de capital por más de $ 3,700 millones han contribuido a consolidar la solvencia del sistema financiero. Un mayor reconocimiento de las pérdidas que aún subsisten en los balances de las entidades (como la amortización de los amparos y la valuación de activos del sector público) son claves para una mayor transparencia del nivel de capitalización.
En conclusión, la combinación del benigno contexto macroeconómico y los esfuerzos de los bancos por sanear sus balances e incrementar la intermediación con el sector privado han resultado en una marcada recuperación del sistema argentino desde la reestructuración de la deuda. Standard & Poor’s espera que el mantenimiento de las favorables condiciones económicas permita mitigar los efectos derivados de la crisis que aún persisten en los balances de los bancos y continúe la recuperación de la intermediación crediticia, afianzando los resultados operativos y permitiendo la recomposición de los niveles de capitalización del sistema.