La confianza se encaraba hoy en el mercado de divisas. En la sesión del martes se conocía a ambos lados del Atlántico los indicadores de confianza del consumidor. Tanto en EEUU como en Alemania estos índices se han situado por encima de las perspectivas de los analistas, sin embargo, el indicador estadounidense ha tenido más peso que el europeo.
El billete verde ya logró ayer ganarle terreno al euro y hoy no sólo consiguió adquirir más fuerza sino que relegaba a la divisa comunitaria a rozar mínimos de una semana.
El índice de confianza del consumidor estadounidense elaborado por The Conference Board subió en el mes de septiembre de 100,2 (dato revisado) a 104,5 puntos. Esta mejora en la confianza de los consumidores se debe a la caída del petróleo en el mes de septiembre. La previsión media de los analistas apostaba por una subida hasta 104 puntos desde el dato provisional de agosto de 99,6. Esta referencia no sólo lograba que el billete verde se apuntara más ventaja sobre la moneda única, sino que aliviaba al mercado que seguía desconcertado ante la posible ralentización de la primera economía mundial.
En el Viejo Continente no ha habido tanta confianza. El índice IFO alemán del mes de septiembre se ha situado en 104,9 puntos, en comparación con los 105 puntos de agosto. A pesar de que la previsión de los analistas era de 104,3 puntos, esta referencia caía como un jarro de agua fría. Este buen comportamiento se debe a una mejora en la valoración de la situación actual, que sube hasta 111.3 puntos (108.4 esperados) y se produce a costa de un empeoramiento en las expectativas, que se sitúan en 98.9 (100.5 esperados y 101.5 en agosto).
En definitiva, la interpretación de los resultados de la encuesta apunta a que se mantenga el sólido crecimiento en el corto plazo, con clara tendencia a la desaceleración a lo largo de los próximos seis meses. Algo parecido a lo que se dedujo la semana pasada de la encuesta ZEW, aunque sin la espectacularidad de una lectura negativa. Con estos datos sobre la mesa, el billete verde lograba ganar más fuerza y apreciarse cerca de un 0,7% frente al euro. La divisa comunitaria se cambiaba en 1,2667 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2695 dólares.
La libra esterlina tampoco pudo avanzar en su cruce con el dólar pero si consiguió ganarle terreno a un euro bastante débil. En el Reino Unido se publicaba la revisión a los datos de inversión empresarial del segundo trimestre, que creció un 1,6 %, que se convierte en el 4,8 % interanual. El Mercado esperaba 1,7 y 4,2 % respectivamente, pero la libra no ha reaccionado aparentemente a este dato, sino a la publicación del IFO alemán media hora antes.