A LA DIVISA NO LE QUEDA DEMASIADO CAMINO ALCISTA POR RECORRER
Pese a que la moneda única ocupa un lugar cada vez mayor en la cartera de los inversores, los analistas creen que ya pasó el momento para posicionarse en euros.
En el último mes el euro creció más del 6,30% y logró ocupar un lugar cada vez mayor en la cartera de los inversores. Sin embargo, los analistas creen que el recorrido alcista de la divisa llega a su fin y aseguran que ya es demasiado tarde para tomar posición.
"La suba fuerte ya pasó. Ahora no se espera que suba mucho más", señaló Carlos Lizer, de la mesa de operaciones de Puente Hermanos. En la misma línea se mostró Alfredo Piano, titular del banco homónimo, quien destacó que si bien la moneda ya acapara el 40% de los negocios de cambios que realiza la entidad, "ya es muy tarde para entrar".
En síntesis, en el mercado creen que ahora no conviene comprar básicamente euros por cuatro razones:
1. Está cerca de su techo
Según las proyecciones de los analistas, el valor máximo que podría alcanzar la divisa en el corto plazo es 1,25 dólar, una cifra no tan lejana de los 1,2219 dólar en que cerró ayer. El propio Ernst Welteke, presidente del Bundesbank, admitió que "el tipo de cambio del euro no está muy lejos de su promedio de largo plazo".
Para Leonardo Chialva, de la consultora Delphos Investment, "el euro está en la recta final de un amplio período de corrección frente al dólar que comenzó a principios de 2002, cuando cotizaba a 0,84 dólar".
2. Alto spread local
En el mercado local, la escasa cantidad de operaciones que se realizan con euros hace que el spread (diferencia entre la punta compradora y la vendedora) que cobran los bancos y las casas de cambio sea demasiado alto debido al costo que requiere importar la divisa al país. De este modo, con las proyecciones de suba acotada, el precio que se debe pagar por entrar y salir de la divisa podría ser mayor al aumento que pudiera registrar la cotización.
Ayer, la moneda única se compraba a $ 3,52 y se vendía a $ 3,62, quedando un spread de más del 2,85%. El dólar, en cambio, con un mercado con mayor movimiento y más desarrollado, suele tener un spread de un poco más del 1%.
3. Fundamentals débiles
Más allá de las cuestiones referidas netamente al mercado, los factores macroeconómicos también demuestran que ya no es hora de comprar euros. "Los fundamentals de Europa no son tan fuertes como para mantener una moneda tan apreciada frente a Estados Unidos", destacó un analista.
En el plano cambiario, uno de los fundamentals más relevante que hay que tener en cuenta es la productividad, ya que en términos relativos un país con mayor productividad se vuelve más rentable y atrae capitales, lo que produce un mayor déficit en la cuenta corriente y una apreciación de la moneda en el largo plazo.
Desde 1990 la productividad de Estados Unidos creció 57%, mientras que en Europa el aumento fue de 38%. El año en que el viejo continente registró su mayor crecimiento en el nivel de productividad fue en 1994, cuando subió 6,3%. Estados Unidos, en cambio, tan sólo en el último trimestre creció más del 9,4% en productividad.
4. Futuro en baja
En el mercado, los inversores tampoco creen que el euro siga aumentando respecto al dólar y convalidan un precio a futuro más bajo para la divisa que el que cotiza actualmente. A un año, por ejemplo, el contrato a futuro de euro se vende a 1,2110 dólar y a un año y medio se negocia a 1,2082 dólar. "Los inversores se basan en los fundamentals, pero también se mueven por las expectativas y creen que el euro no va a subir más", dijo un operador.
A entender de los analistas, estos cuatro factores son suficientes como para no tomar posición en euros y hasta algunos recomiendan a los que ya cuentan con euros que se desprendan de ellos y vuelvan a refugiarse en el dólar. "El que está en euros debería salir ahora", dijo Chialva. |