
Por SABRINA CORUJO - De los veinte contratos de futuros y opciones autorizados a operar en el mercado local, sólo tres tienen liquidez. Y para poder cambiar este pobre escenario, las instituciones del mercado ponen dos reclamos al tope de la lista: una ley de netting que dé mayor seguridad jurídica a las transacciones, por ejemplo, en caso de quiebra, y abrir la posibilidad de que inversores extranjeros puedan participar de la operatoria, hoy prácticamente imposible por el control de capitales impuesto.
Aunque en ambos casos la respuesta a estos pedidos depende básicamente del Banco Central, el primero parece estar más cerca de encontrar eco que el segundo. De hecho, según una alta fuente de la entidad monetaria, la ley de netting ya sería una realidad en los próximos meses. "Soy optimista. Creo que antes de fin de año podremos tener un proyecto consensuado entre todos los participantes del mercado", sostuvo.
La problemática que hoy presenta el mercado de derivados fue abordada ayer por varios expertos en la Conferencia anual sobre Mercado de Capitales organizada por el Mercado Abierto Electrónico (MAE).
Mónica Erpen, Directora del Instituto del Mercado de Capitales (IAMC) del Merval, destacó que "la participación que hoy tenemos en el mundo está muy lejos de concordar con los esfuerzos que hubo para desarrollar este mercado en los últimos quince años". Erpen, por ejemplo, mostró que en el 2005 en el mundo se negociaron 9.899,8 millones de contratos de futuros y opciones, de los cuales Argentina sólo explica un 0,1%. América latina explicó el 5,9% gracias al peso de Brasil (4,7%).
Diego Fernández, Gerente General de Argentina Clearing, señaló que "los derivados financieros crecen en el mundo a tasas de entre el 10% y 30% anual". Y al momento de destacar lo que se necesita para potenciar el crecimiento local, Fernández –al igual que el resto de los otros expertos– resaltó la necesidad de una ley de netting y la posibilidad de que inversores extranjeros puedan operar futuros. "La ley es un paso necesario para reducir el riesgo. La necesidad de inversores extranjeros, en tanto, es clave para un gran mercado", dijo. Fernández, de hecho, sostuvo que en el mercado de derivados de Brasil cerca del 60% de los futuros del índice Bovespa lo negocian extranjeros.
La ley de netting es un viejo proyecto que tienen el Central y la Comisión Nacional de Valores, junto con las instituciones del mercado. Entre sus artículos, por ejemplo, tratará la compesanción de los contratos y la ejecución de las garantías en caso de quiebra de algunas de las partes. Actualmente, si existe un evento de este tipo, el conflicto se deriva a un juez.
Futuro de tasasOtro de los pedidos que ayer se escucharon es la necesidad de contar con una tasa de interés de referencia. Los expertos coincidieron en que el crecimiento de los mercados de derivados se basa siempre en los futuros de tasas y que en Argentina no existe hoy un benchmark de este tipo. A nivel mundial, por ejemplo, la operatoria de futuros de tasas supera el 28%.
Fernández señaló que "el futuros de tasas de interés es un desafío. La gran consolidación del mercado, como sucedió en México y Brasil, vendrá por ahí".
Gabriel Martino, Director del MAE y Tesorero del HSBC, fue claro: "No vamos a formar un mercado sólido hasta que no exista un tasa de referencia a un año, tal como pasó en otros países de la región. Y en eso tenemos que trabajar todos, no sólo depender del Central. Los bancos tenemos un rol importante en este aspecto".
Por su parte, Santiago González Pini, Tesorero del Citibank, expresó una visión muy similar, aunque agregó que "una de las razones por la que las empresas no utilizan derivados para cubrirse es por el estigma que dejó la pesificación de los contratos".