El billete verde lograba apreciarse frente a la divisa comunitaria a pesar del dato del PIB del segundo trimestre de EEUU que se ha revisado a la baja.
La encrucijada en la que se encuentra la política económica estadounidense y la pausa que ha concedido la Reserva Federal (FED) ha demostrado hasta ahora ser una decisión acertada. El dólar no sólo contaba con el dato del PIB, los inversores también pudieron echar mano de otras referencias como el número de personas que solicitaron el subsidio por desempleo. En Japón hoy también se ha contado con datos macroeconómicos.
Las referencias macro que se han ido conociendo en EEUU están reflejando que la medicina administrada por la institución monetaria estadounidense está haciendo efecto. Además, el recorte en los precios del crudo está liberando recursos de los consumidores al tiempo que alivia la presión sobre la inflación. Esta circunstancia no ha hecho que el mercado de divisas pierda interés, al contrario. Hoy todos los ojos estaban puestos sobre el PIB estadounidense del segundo trimestre que se ha situado por debajo de las perspectivas. EEUU experimentó un crecimiento del 2,6%, cuando los analistas apostaban por un crecimiento del 2,9%. Pero no era el único dato que se conocía. El número de personas que solicitaron el subsidio de desempleo bajó la semana pasada en 6.000 personas. A pesar de los mensajes contradictorios de estos datos y de que en el Viejo Continente los que se publicaron superaron las perspectivas del mercado, el dólar lograba posicionarse por encima del euro.
El Producto Interior Bruto (PIB) de Francia aumentó un 1,2% en el segundo trimestre con respecto al trimestre anterior, lo que supone una revisión al alza frente al 1,1% provisional. Sin embargo, el PIB del primer trimestre fue revisado del 0,5% al 0,4%. La previsión de los economistas era que el dato se mantuviera en 1,1%.
La tasa de desempleo en Alemania cayó a 10,1% en septiembre, contra 10,5% en agosto. Sin embargo, ni siquiera la bajada del desempleo en la locomotora de la eurozona lograba que el euro se volviera a ganar fuerza en su cruce con el dólar.
Poco antes de que cierren los mercados del Viejo Continente, el billete verde se apreciaba un 0,1% frente a la divisa comunitaria. El euro se cambiaba en 1,2692 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2713 dólares.
En Japón, las ventas minoristas de agosto sorprendían al alza con una subida del 1,3 % interanual, mientras se esperaba sólo un 0,2%, pero el yen sigue sufriendo los efectos de las salidas de capital privado. La divisa nipona se depreciaba en sus principales cruces, perdía frente al dólar cerca de un 0,3% y frente al euro un 0,1%.