Los últimos datos macroeconómicos que se conocían hoy daban aún mayor fuerza al billete verde que lleva dos días de avances en su cruce con la divisa comunitaria.
El IPC de la zona euro subió menos de lo esperado, pero el dólar estuvo fuerte desde primeras horas de la mañana frente al euro. Es como si los inversores ya hubieran pronosticado el comportamiento del IPC de septiembre. El yen seguía con su depreciación frente al dólar pero lograba mantenerse prácticamente plano frente a la moneda única.
Muchos datos en la zona euro, empezando por las ventas minoristas de Alemania, que en agosto crecieron un 1%, recuperando parte de la caída del 1,5% de julio. En Francia la tasa de desempleo subía al 9% en agosto, una décima por encima de lo esperado. Pero era el IPC de la eurozona el dato en el que los ojos de los inversores estuvieron puestos durante toda la jornada. El índice de Precios al Consumo de la zona euro caía en septiembre hasta el 1,8%, frente al 1,9% esperado, cinco décimas por debajo del dato de agosto y más lejos todavía del dato de inflexión de mayo y junio del 2,5%. Este dato se conocía pocos días antes de que se reúna el Comité de Política Monetaria del Banco Central Europeo (BCE), por lo que algunas voces ya apuntaban a que podrían mantenerse los tipos de interés en el 3%.
Al otro lado del charco también se contaba con referencias macro. Los datos que se conocieron en EEUU, el gasto del consumidor y El índice de actividad industrial (PMI) de Chicago, que se situaron por encima de las previsiones del mercado, lograban que el dólar siguiera fuerte en su cruce con el euro.
El gasto del consumidor estadounidense se elevó en agosto un 0,1% con respecto al mes anterior mientras la renta personal aumentó un 0,3%, según indicó hoy el Departamento de Comercio. Ajustado a la inflación el consumo cayó un 0,1%, lo que se trata del primer descenso del consumo desde el huracán Katrina, en septiembre de 2005. Los economistas esperan un gasto ligeramente mayor ( 0,2%), mientras que el dato de renta ha estado en línea con las expectativas. EL PCE subyacente subió en agosto un 0,2% mensual y un 2,5% interanual. Esta referencia pasaba un poco de puntillas sobre el mercado de divisas.
Además, hoy también se publicaba que el índice de actividad industrial (PMI) de Chicago subió en septiembre hasta los 62,1 puntos tras marcar 57,1 puntos en agosto. Los analistas esperaban un nivel de 54,5 puntos. Cualquier valor por encima de los 50 puntos en el índice que elabora la Asociación de Gestores de Compra de Chicago indica crecimiento de la actividad.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, la divisa comunitaria se depreciaba cerca de un 0,3% y se cambiaba en 1,2664 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2660 dólares.
La sesión comenzaba en Asia con datos de Japón. El IPC subyacente nipón crecía en agosto un 0,3% interanual, en línea con las expectativas del mercado, mientras que la producción industrial cumplía prácticamente con lo esperado al crecer un 1,9% en el mismo mes.
Pesaba más el IPC que no convencía a los operadores de que el Banco de Japón (BoJ) vaya a acelerar el ritmo de subidas de tipos de interés, aunque la proximidad de la encuesta Tankan, que se publica el próximo lunes, descartó una reacción más intensa en el mercado.
Además el nuevo ministro de Finanzas, Koji Omi, se desdijo de sus declaraciones del miércoles en las que rehusó hacer comentarios sobre la paridad del yen frente al euro: hoy tachó la relación de "volátil". El euro se mantenía prácticamente en tablas frente al yen, aunque con una ligera tendencia a la baja.