El mercado de divisas vivió una de la jornadas más intensas de las últimas semanas. Las reuniones del BCE y del Banco de Inglaterra estuvieron precedidas de las declaraciones de Bernanke y Kohn desde la Fed. Como resultado a todas estas referencias, y al buen dato de paro semanal de EEUU,
los mayores síntomas de fortaleza corresponden al dólar, mientras que la libra británica es la que presenta mayor debilidad.
Como se esperaba, los bancos centrales marcaron la pauta en el mercado de divisas. Al cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro cede un 0,2% para situarse en los 1,269 dólares. Pero al mismo tiempo, la moneda única se aprecia un 0,30% respecto a la libra británica. La subida de los tipos, desde el 3% hasta el 3,25%, acordada hoy por el Banco Central Europeo no sorprendió para nada al mercado. Y la posterior rueda de prensa de Jean Claude Trichet enfrió un tanto las expectativas de algunos analistas, que esperaban que el presidente del BCE diera pistas sobre la continuidad de las subidas de cara ya al próximo año. Hasta el momento, el consenso de los analistas baraja un nuevo incremento del precio oficial del dinero este año por parte del BCE.
Desde EEUU el dólar encontró aliento en las cifras mejores de lo previsto del paro semanal. Las peticiones semanales de subsidios de desempleo cayeron hasta las 302.000 solicitudes, mejorando las estimaciones que había adelantado el mercado. Esta cifra cobra además mayor relevancia al conocerse en la víspera de la publicación del esperado informe de empleo de EEUU correspondiente al mes de septiembre, que podría dar nuevas referencias sobre la salud del mercado laboral de la primera economía mundial.
El mercado de divisas no obviaba la advertencia lanzada por el vicepresidente de la Fed, Donald Konh, al aconsejar no subestimar la inquietud que aún provocan las tensiones inflacionistas. Más lejanas quedaban ya las palabras de ayer de Ben Bernanke sobre la "sustancial corrección" del mercado inmobiliario estadounidense, y sobre la merma próxima al 1% que supondrá en el crecimiento del PIB estadounidense. Estas declaraciones de Bernanke fueron interpretadas por el mercado como una señal de que los tipos de interés en EEUU ya han tocado techo, y que a partir de ahora el próximo movimiento sería a la baja. Días atrás los analistas de Citigroup señalaron la posibilidad de que esta bajada de los tipos se produzca en el primer trimestre del próximo año.
En el día en el que el Banco de Inglaterra decidió mantener los tipos de interés sin cambio, la libra británica cede frente a euro, dólar y yen. La divisa nipona, por su parte, logra resistir incluso el empuje del dólar, y se aprecia un 0,09% frente al billete verde, y un 0,29% frente al euro.