| El mercado de bonos venía firme, pero el Diablo está oculto en los detalles. Cuando se estrelló el pequeño avión civil contra un edificio de Nueva York, se paralizó la plaza local, igual que el mundo. Hubo un largo período de silencio de compradores, y hablaron los vendedores asustados. Se perdió en una hora todo lo que se había ganado en el día. El desconcierto inicial ante la falta de novedades que permitieran conocer si fue un accidente o un atentado fue un tiempo valioso perdido. Cuando se conoció la verdad, que el choque fue un accidente, era tarde, el mercado había cerrado, pero quedó muy firme para hoy y pueden volver las subas. La tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que permaneció en 4,73%, y el petróleo en baja alentaron desde el principio a los inversores a ser más audaces y tomar posición en los bonos argentinos. El accidente cortó a los bonos en el mejor momento e interrumpió el flujo de fondos. Por eso lo que se negoció, si bien fue alto, no estuvo a la altura de lo que se esperaba. Entre el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y la Bolsa de Comercio operaron $ 1.350 millones, 10% menos que el martes. Además, bajó el monto de divisas que vino del exterior para adquirir títulos ya que se hicieron menos de u$s 30 millones de operaciones de paridad. Pero como dato positivo quedó que los inversores están tomando más riesgo. El principal bono del canje de la deuda, el Discount en pesos que llegó a estar 1 por ciento arriba, terminó equilibrado; mientras que el cupón PBI en pesos subió 0,90%. Este derivado, que se negocia separado de los bonos de origen -el Par y el Discount-, subió con volumen. Atención porque el cupón es muy volátil y ayer interrumpió varios días consecutivos de tranquilidad. En los bonos posdefault en pesos predominaron las bajas, a excepción del BOCON PRO12 que, lejos, sigue siendo lo más buscado por los inversores desde hace casi un mes. Ayer este bono subió 0,50 por ciento con negocios por casi 80 millones de pesos. Anduvieron bien los bonos en dólares: el BODEN 2013 subió 0,40 por ciento con un irrelevante monto de negocios, y el BODEN 2012 mejoró 0,17% también con pocas operaciones. El dólar cedió porque el mercado comprobó que está en un techo donde el Banco Central suele vender cuando se dispara por encima. Esto hizo que bajara mucho el volumen de negocios al punto que entre el Forex, el mercado donde operan los bancos, y el MEC, donde actúan los cambistas, operaran apenas 238 millones de dólares. El Banco Central intervino comprando escasos dólares que elevaron las reservas a 28.232 millones de dólares. La autoridad monetaria estuvo activa en el mercado de futuros para desalentar especulaciones y tomar ganancias de operaciones anteriores. La percepción de que el dólar seguirá tranquilo es generalizada. Por eso los precios mayoristas cedieron. En el Forex, la divisa terminó una milésima abajo, a $ 3,1064, y para hoy vale menos porque hay exagerada cantidad de vendedores. Después del cierre, las órdenes de venta dominaron el panorama. Los vendedores suman u$s 70 millones contra compradores por tan sólo u$s 10 millones. Los precios que se piden son de $ 3,105 para la compra y $ 3,106 para la venta. En las casas de cambio, el dólar siguió ofreciéndose al público a $ 3,12. |
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