
Por SOLEDAD NAVARRO - En el momento en que la inversión se transformó en una necesidad ineludible, el financiamiento a largo plazo se instaló como el objetivo que desvela al mercado en su conjunto. Y en este contexto, el mercado de capitales es, en opinión de los expertos, la mejor medicina.
"El mercado de capitales es el financiamiento exclusivo de largo plazo. Y si no generamos un crédito a largo plazo es imposible que las empresas argentinas y el país sean sustentables", disparó Claudio Zuchovicki, gerente de desarrollo de Mercado de Capitales de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, ayer, durante su participación en el seminario "Financiamiento de largo plazo en la Argentina 2006", organizado por KPMG.
Para Zuchovicki es imprescindible entender que "no existe un país desarrollado que no tenga un mercado de capitales desarrollado". Y en ese sentido, estimó que "el mercado de capitales debe servir para evitar la situación de que las empresas financien inversiones a largo plazo con crédito de corto plazo, para este último está la banca comercial".
Zuchovicki advirtió también que "las bolsas de todo el mundo están funcionando porque hoy en el mundo las empresas muchas veces son más grande que los países. El desafío es seducirlas a que abran el capital a la bolsa porque las ventajas son realmente significativas".
Además de la necesidad de fortalecer el mercado de capitales, el resto de los disertantes hizo hincapié en la fortaleza que debe alcanzar el sector financiero, así como en la necesidad de resolver los altos niveles de tasas, y la falta de depósitos y créditos a largo plazo.
En su exposición, Carlos Quaglio, Vicepresidente del BICE, aseguró que en la Argentina "Son necesarios entre $ 18 y 20 mil millones de inversiones para sostener un nivel de crecimiento del 6% anual como el que se espera para el próximo año". Y para lograr esos objetivos "es fundamental la financiación a largo plazo, tanto desde el mercado de capitales como del sistema financiero", indicó. Además, el ejecutivo indicó que "la Argentina necesita que la banca pública sea la nave insignia del financiamiento para el desarrollo, mientras la banca privada esté ausente".
Por su parte, Matías Einaudi, Vicepresidente de Credit Suisse Argentina, durante los últimos tres años el país viene sosteniendo su crecimiento sin financiamiento a largo plazo, con empresas que se han abastecido de capitales propios y de la capacidad que quedó ociosa luego del 2001. "Pero hoy, uno de los desafíos de la economía argentina es revertir la tendencia de los depósitos a largo plazo, que pasaron del 83% al 30% en los últimos 6 años", indicó Einaudi.
Para el ejecutivo, los fondos de jubilación y pensión "son los actores que más pueden contribuir a generar ese financiamiento largo, sobre todo por su gran liquidez".
En cuanto a las inversiones de entidades financieras internacionales, Einaudi comentó que el principal problema que tienen los bancos del exterior es el encaje. "El espíritu es bueno pero cuando analizamos las consecuencias prácticas nos encontramos con una medida que no fomenta la disponibilidad de financiamiento a largo plazo".