
Por SOLEDAD NAVARRO - Con un dólar controlado y un nivel de volatilidad cada vez más acotado, el Banco Central viene diluyendo su presencia en el mercado de futuros. Sin la necesidad de mantener a raya las expectativas, la participación de la entidad sólo representó un 3% del total operado en septiembre, contra un 3,8% en agosto y casi un 19% en diciembre del 2005, cuando alcanzó un pico ante la incertidumbre generada por la renuncia de Roberto Lavagna en Economía.
En un mercado tan chato, en realidad, la operatoria en su conjunto pierde atractivo. De hecho, el volumen de la plaza –tanto en el MAE como en el Mercado a Término de Rosario (Rofex)– cayó un 16% en septiembre, pasando de un promedio diario de u$s 114 millones a unos u$s 96 millones.
"La volatilidad de septiembre fue la más baja del año y eso explica el descenso negociado en la plazas de futuros", apuntó Javier Marcus, gerente de desarrollo del Rofex, aunque aclaró que "confrontando los últimos registros con los del año anterior, el volumen es mayor".
Para Jorge Ax Elicegui, titular de Global Agro, "esta herramienta gana especial importancia en momentos en que la turbulencia obliga a tener mayor control sobre el dólar. Al Central, este mercado le sirve tanto para evitar que se dispare como para suavizar una caída abrupta".
En opinión del analista, a la chatura de hoy puede contraponerse la turbulencia que se vivió a fines del año pasado, cuando terminaron por concretarse los rumores que indicaban la salida de Roberto Lavagna del Palacio de Hacienda. "La incertidumbre se disparó y el temor a que haya una corrida hacia el dólar hizo que la participación del BCRA alcanzara el 18,4%", dijo Ax Elicegui.
Un mercado aburridoEn estos días, es tan poco lo que los especialistas encuentran para decir que es muy común escuchar un discurso desmotivado. "Qué puedo decir, que el dólar es verde", bromea más de uno.
Darío Epstein, presidente de Sur Investment, señaló que la calma tiene que ver con reglas de juego bastante claras. "Hoy no hay nada más claro que la política cambiaria: un dólar relativamente alto que va creciendo de a poco y que subirá otro tanto en 2007, y una política de esterilización que intenta evitar un brote inflacionario fuerte. En este sentido, no hay mucha tela para cortar respecto del dólar", explicó.
En lo que va del año, la divisa pasó de $ 3,05 a los $ 3,12 actuales. Y según los expertos, esa fluctuación positiva del 2,38% deja entrever que quien apostó al dólar no hizo una buena elección. Además, las proyecciones para los últimos tres meses del año, que avizoran un dólar en $ 3,15, tampoco son demasiado alentadoras.
"No fue una buena apuesta sobre todo porque el dólar creció menos que la inflación. Una colocación en dólares permitiría ganar hasta un 8%, mientras que con otro instrumento en pesos más Cer, un 12%", indicó Miguel Kiguel, de la consultora Econviews.
Respecto de la política del Banco Central, los consultados coincidieron al señalar que no habrá demasiados cambios porque el BCRA seguirá apostando a un dólar alto y competitivo. "En nivel de reservas es relativamente óptimo aunque todavía estamos a cuatro o cinco millones por debajo del nivel razonable para emergentes", sintetizó Arturo Piano, director de Banco Piano.