Las renovadas muestras de pujanza que da el proceso de crecimiento de la economía nacional, haciendo trizas los pronósticos en contrario, desató una especie de fiebre que tiene como principales destinatarios a los cupones surgidos del último canje de la deuda soberana y cuyo objetivo era beneficiar a aquellos inversores que confiaran en la recuperación local.
Ayer, la unidad atada al crecimiento del producto bruto interno (PBI), el nombre con el que fue creada, se valorizó un 1,86% en su versión en pesos, el lanzado en dólares con legislación argentina mejoró un 1,45% y el colocado en igual moneda, pero bajo legislación de EE.UU., un 0,3 por ciento.
Eso ocurrió al término de una jornada en la que casi todos los bonos de la deuda pública registraron bajas por una esperable toma de ganancias que redujeron hasta en un 1% su valor (fue el caso del Par en pesos). Y permitió que alcancen así una mejora promedio de un 10% en sus precios en la semana, acompañando las mayores perspectivas de crecimiento que se consolidaron después de que datos oficiales confirmaron anteayer que la economía se expande a un ritmo de un 8,5% anual, cuando las previsiones privadas creían que lo haría a un 7,5 por ciento.
El cupón en pesos que había terminado la semana anterior a $ 9,45 y comenzado el mes a 9 (y el año a 4,88), se negocia ahora a 9,88. Su versión en dólares externos quedó a 33,65 cuando había terminado el viernes a 31,80, iniciado el mes a 30,75 y comenzado 2006 a 16. De esta manera se puede observar que, en lo que va del año, duplicaron su valor.
El Merval se dispara
El incremento de los cupones se dio en un contexto de sostenido despegue de la Bolsa porteña, que está empujada por la tendencia alcista que exhiben los papeles siderúrgicos y petroleros. La conducta de la plaza porteña vuelve a parecerse a la que mostró en la primera parte del año, cuando volaba de la mano de Tenaris y el petróleo caro.
El índice Merval cerró en alza por quinta rueda consecutiva. Avanzó un 0,62% para acumular en ese lapso una ganancia del 4,38%. El dato más significativo es que el volumen de negocios, sustrato básico para un mercado con mejores perspectivas, sigue en aumento: llegó a $ 53,2 millones.
El optimismo de los operadores, que creen estar a las puertas de un ciclo alcista con recorrido, coincide con el cierre del período de opciones. La mayor suba en el panel líder fue para Petrobras Brasil, con un 1,52%, siguiendo el recorrido de ese papel en San Pablo. Pero las más significativas fueron las de un 1,40% en Tenaris (estaría por comprar a la estadounidense Hydril que produce válvulas y otros accesorios) y un 1,64% de Siderar (por compras de un fondo de inversiones del exterior) porque entre ambas concentraron el 43% del monto transado.
Javier Blanco |