| | Tras las fuertes subas de los títulos públicos, hay oportunidades de compra, aunque quienes siguen de cerca el mercado recomiendan ser selectivos y, sobre todo, tener más paciencia para obtener resultados favorables.
Luego de la turbulencia financiera de mayo y junio que afectó a todos los mercados del mundo y, en particular, a los activos de países emergentes, los bonos argentinos tuvieron subas que promedian 15% y, en algunos casos, superan 20%.
Julio Bruni, analista de la sociedad bursátil Arpenta, señaló que «la evolución de los títulos en los próximos meses estará muy ligada con lo que suceda con la tasa en los Estados Unidos». Ayer, por ejemplo, la tasa de 10 años subió desde 4,79% anual hasta 4,83% anual, y ello impactó negativamente en el precio de los bonos locales, que sufrieron caídas de hasta 0,8%. La perspectiva para el primer semestre es que estos rendimientos tiendan a disminuir, lo que jugaría a favor de los papeles emergentes. «Hoy (por ayer) se notó claramente que los fondos excedentes están aprovechando el buen momento de la Bolsa de Nueva York en vez de títulos», explicó Bruni.
Los analistas no se ponen de acuerdo respecto de si conviene posicionarse en títulos en dólares (que fueron los que más subieron en las últimas semanas) o en pesos. Rafael Ber, de Argentine Research, considera que los nominados en moneda extranjera seguirán siendo los preferidos: «Es cierto que ajustaron mucho con la suba y casi todos rinden menos de 8% anual. Pero hay que tener en cuenta que títulos de países como Brasil, Venezuela y Uruguay ya están por debajo de 7% y hasta 6,5% anual».
Para el economista Miguel Kiguel, los bonos en dólares subieron demasiado, pero también mantiene sus dudas por los títulos en pesos: «Los bonos emergentes rinden en dólares menos que los títulos especulativos de empresas estadounidenses, un fenómeno inusual. Ya ajustaron mucho. Pero los bonos en pesos están atrasados porque hay dudas respecto de cómo se reflejará la inflación real que tiene la Argentina en el CER».
Los inversores creen que la inflación superará claramente al dólar por lo menos en los próximos dos años, lo que les da un atractivo adicional a los bonos en pesos que ajustan por inflación.
Este es el panorama de las distintas alternativas que existen para aprovechar el buen momento del mercado, incluyendo títulos públicos, bonos provinciales, Nobac del Central y fideicomisos financieros:
Bonos en dólares: fueron los que más subieron en los últimos tres meses, alentados por la baja de tasas a 10 años en los Estados Unidos y el ingreso de capitales del exterior. Para conseguir títulos que rindan más de 8% hay que elegir los de mayor plazo, como el Discount surgido de la reestructuración de la deuda, que vence en 2033. El BODEN 2012, mucho más corto, presenta una tasa de 7,6% anual. Siguen siendo rendimientos atractivos, sobre todo si las tasas en el exterior caen por debajo de 4,50% anual (podría ocurrir en el primer semestre del año próximo). Bonos en pesos: ajustan por la evolución del CER. Presentan precios y rendimientos más atractivos, pero por ahora no están entre los favoritos de los inversores del exterior. El BODEN 2014 -por ejemplo- rinde 5,1% por encima de la inflación, con lo cual ofrece una tasa superior a 14% anual. El Discount en moneda local está aún más castigado, con rendimiento de 6,5% anual sobre la inflación. Son alternativas atractivas para el mediano plazo, pero el inversor puede estar sujeto a mayores vaivenes, incluyendo caída de precios como ocurrió en mayo. Plazos fijos: los bancos pagan entre 7% y 8% anual en pesos, pero la tasa puede elevarse a 10% anual si el plazo se acerca a los 10 o 12 meses, con lo cual equipara los niveles de inflación. Si bien no puede disponerse del capital, algunas entidades ofrecen pagar mensualmente los intereses sin esperar el vencimiento. Lucen menos atractivos que los bonos, pero no hay riesgo de oscilaciones en el capital. Cupón atado al PBI: se trata de un instrumento que subió más de 100% en el último año, ante las noticias de crecimiento de la actividad económica por encima de las estimaciones. Sigue resultando atractivo porque las estimaciones de los bancos indican que cotizan hasta 30% por debajo de su valor teórico, pero al mismo tiempo se trata de instrumentos muy volátiles. |
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