Los operadores bursátiles locales no lo podían creer: tras casi largos cinco meses de sequía el mercado tuvo su día perfecto.
Lo posibilitó una serie de factores que se combinaron de manera oportuna: la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener sin cambios la tasa de referencia para ese mercado en 5,25%, el robusto y sorpresivo repunte del precio del petróleo (3,5%), de fuerte incidencia sobre un mercado "petrolerodependiente" como el porteño en su versión 2006, y hasta algunos rumores que, aunque infundados, animaron al mercado.
Lo de la Reserva Federal fue de "libro". Como se preveía, el rendimiento de los fondos federales (que operan como guía para el flujo de capitales en el mundo) se mantuvo en 5,25% por tercera vez consecutiva. Por la misma cantidad de veces, la decisión no fue unánime: Jeffrey Lacker votó por subir la tasa 25 puntos básicos. Pero lo que dio más ánimo fue el comunicado que reiteró que esa economía crece, aunque se desacelera, pero que la inflación también se desacelera, lo que parece corroborar que el proceso de ajuste monetario encontró un límite para alivio de las plazas emergentes.
Lo del petróleo fue más inesperado. Cuando todo hacía prever que Estados Unidos anunciaría nuevamente un aumento en su stock de crudo (el cuarto consecutivo), comunicó una reducción. Esto hizo subir 3,5% el precio del barril en Nueva York, que quedó en US$ 61,40.
Con semejantes auspicios, a las bolsas emergentes no les podía ir mal y, menos aún, a una emergente y petrolera como la de Buenos Aires. Una explosión de negocios que ubicó el volumen de las operaciones con acciones locales en los $ 92,6 millones (el triple del promedio de agosto y el doble del de los últimos días) le permitió alcanzar un monto de transacciones que no se veía desde el 18 de mayo, cuando empezó la corrección que hundió a la Bolsa en la chatura.
Con ese impulso, los precios volaron y el Merval se anotó una mejora del 2,43% (alcanzó los 1765,66 puntos), para volver a un nivel que no mostraba desde el 12 de mayo, y se diferenció nítidamente de sus pares de la región. El Bovespa brasileño, por ejemplo, apenas subió 0,16 por ciento. Como en aquel entonces, el imán de los negocios fue Tenaris, que negoció $ 27,3 millones y mejoró su precio un 3,79%, en un contexto de mejoras generalizadas: 2,19% en el caso del Grupo Galicia, 2,79% en Petrobras Energía (su matriz avanzó 3,28%), 3,25% en el Banco Francés y 3,91% en Pampa Holding, por citar algunas.
La jornada también fue positiva para los bonos, que subieron entre 0,40 y 0,80%, pero particularmente para los cupones atados al crecimiento de la economía, que, tras haber sido golpeados en las dos ruedas previas, se recompusieron avanzando más del 3%, como fue el caso del colocado en dólares y bajo ley de Estados Unidos.
Javier Blanco
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