BUENOS AIRES, oct 30 - Las divisas de América Latina seguirían fuertes esta semana por los continuos ingresos de capitales tras la ronda final de las elecciones en Brasil, siempre y cuando el aterrizaje de la economía estadounidense sea moderado y no asuste a los fondos externos, dijeron analistas. El real brasileño <BRBY> cerró el viernes a 2,136 por dólar, una apreciación diaria de 0,14 por ciento. El peso mexicano <MEX01> concluyó casi plano, a 10.7260/10.7280, mientras que la moneda de Chile <CLP=> también finalizó con ganancias. La moneda de Brasil acumula en el año un aumento del 7 por ciento, el peso de México roza sus mejores niveles en siete meses, y el de Chile, que terminó la semana pasada con una subida diaria de 0,19 por ciento a 523,50/524,00, se encuentra en sus máximos en más de cinco meses. "Hay mucha inversión de fondos de Estados Unidos y de Europa en los mercados locales" de Latinoamérica, dijo Benito Berber, analista del banco HSBC en Nueva York. "En la medida que eso continúe, las monedas van a seguir fuertes, un poco al margen de lo que pase en el lado real de la economía, específicamente en el lado de la cuenta corriente", agregó. Un gran atractivo de los valores latinoamericanos son las tasas de interés de la región. Mientras que la Reserva Federal estadounidense mantiene su costo del crédito en 5,25 por ciento, las tasas oficiales brasileñas y mexicanas, si bien han estado cayendo, aún continúan en niveles relativamente altos. En el caso de Brasil, la tasa oficial Selic se ubica actualmente en 13,75 por ciento y el Banco Central dijo en sus últimas minutas que podría reducir la magnitud de su campaña de alivio monetario para evitar un recalentamiento de los precios, pese a que la inflación está contenida. El domingo fue la segunda vuelta de los comicios brasileños y según el escrutinio de más del 99 por ciento de los votos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva superó ampliamente a su rival Geraldo Alckmin y fue reelecto para un segundo periodo consecutivo de gobierno. Los sondeos de intención de voto ya venían anticipando una holgada victoria de Lula, por lo que los agentes financieros preveían que la política brasileña afianzaría la estabilidad de los mercados de América Latina esta semana. "No debería haber sorpresas (con una victoria de Lula), las elecciones deberían reafirmar el sesgo de apreciación" de la moneda de Brasil, dijo Eduardo Orpis, analista de la consultora Finanzas Today, en Santiago de Chile, antes del voto del domingo. Para esta semana, Orpis proyectó una nueva revaloración del peso chileno a alrededor de 520 y, quizá, incluso probando los 510. Con respecto al real, el analista dijo que podría dirigirse a la marca de 2,10, mientras que en su opinión, el peso mexicano se consolidaría en los niveles recientes. En Ciudad de México, Fernando Treviño, vicepresidente para América Latina de Global Forex Trading (GFT), dijo que si el peso mexicano quiebra la barrera de 10,6800 por dólar, podría avanzar incluso hasta los 10,6250. "El peso es controlado por el inversionista extranjero y todos los reportes que ellos ven, tanto en la parte política como económica de México, los ven muy bien", dijo. El viernes, el banco central mexicano mantuvo su tasa de interés en 7 por ciento, un retorno mayor que el de los bonos estadounidenses. MODERACION DE ECONOMIA EEUU De los indicadores económicos de Estados Unidos que se conocerán esta semana, los más importantes para los mercados serían un índice de precios conocido como PCE, que la Fed sigue de cerca y se difunde el lunes, la lectura ISM de la manufactura del miércoles, y el informe laboral del viernes. Muchos de los últimos índices han reflejado que la mayor economía del mundo se frena en forma cuidadosa, lo que en general tranquiliza a los agentes financieros, aunque existe cierto temor de que la desaceleración pueda derivar en un declive más pronunciado, con consecuencias indeterminadas. El viernes se difundió la estimación inicial del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos del tercer trimestre y reflejó un crecimiento de sólo 1,6 por ciento, el más flojo en más de tres años, y muy debajo del 2,2 por ciento esperado por los expertos, lo cual golpeó a las acciones en Nueva York. "Si la caída (del ritmo) del crecimiento está acompañada con que la bolsa de Estados Unidos sigue subiendo, entonces la combinación es buena para la apreciación de las monedas (latinoamericanas), porque los fondos seguirían teniendo mucho dinero" generado por las acciones, dijo Berber, de HSBC. "Ahora, si los datos económicos son tan malos (...) con expectativas de caídas de la bolsa, entonces eso potencialmente es malo (para las monedas), porque si Estados Unidos al mismo tiempo no baja las tasas (...) no habría dinero para ir a nuestros mercados", señaló. |