| Esta semana comienza con un dato promisorio para los bonos argentinos: los títulos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años bajaron su renta a 4,68%. Hace una semana, esa renta estaba en 4,83%. El rendimiento de las láminas del Tesoro es el más bajo de las últimas tres semanas y hace lucir la renta de los títulos locales.
Por caso, el Discount en pesos rinde 6,58% por encima de la inflación. Con un dólar tranquilo, equivale a una ganancia de alrededor de 15% en divisas, más del triple de lo que rinde el bono del Tesoro de Estados Unidos. Si se quiere asumir menos riesgos e ir a un bono en dólares corto, el BODEN 2012, que está pagando capital e intereses, rinde 7,67%.
La caída de la renta de los bonos norteamericanos se debió a que se conocieron datos sobre la actividad económica. La sorpresiva desaceleración en el ritmo de la expansión de la economía de Estados Unidos durante el tercer trimestre y una caída más pronunciada que la esperada en la inflación estructural empujaron los rendimientos de referencia a sus niveles mínimos en más de tres semanas.
«Las cifras del Producto Bruto Interno (PBI) respaldaron los comentarios blandos que realizó la Fed en su comunicado, y por eso estamos viendo una continuidad en la escalada», dijo David Coard, jefe de ventas en renta fija de Williams Capital Group en Nueva York.
Futuros
Con estas cifras, el mercado de futuros de las tasas a corto plazo sugirió que los operadores ya estaban descontando la posibilidad de que la Fed pueda bajar las tasas a principios de 2007. El miércoles, la Fed las dejó estables en 5,25% por tercer encuentro consecutivo.
La primera lectura del PBI del tercer trimestre mostró un alza de 1,6%, para quedar por detrás del incremento esperado de 2,2% y por debajo de un aumento de 2,6% en el segundo trimestre.
El índice estructural de gastos en consumo personal, el indicador preferido de la Fed para la inflación, aumentó 2,3% anual en el tercer trimestre, por debajo del pronóstico mediano de un alza de 2,6% y de un avance de 2,7% en el trimestre anterior.
Con este escenario, los bonos argentinos quedan en óptimas condiciones de continuar con la suba. Si bien el viernes tuvieron caídas moderadas de alrededor de 0,30%, después de la fuerte reacción del jueves, no es un retroceso que preocupa, porque fue con menos volumen de negocios, ya que se operaron $ 1.360 millones, contra poco más de 2 mil millones del jueves.
Otro dato que puede ayudar a los bonos locales es que se confirme que la inflación de octubre rondará 0,8%. Si bien la cifra oficial se conocerá en siete días, el mercado tomará posiciones pensando en ese dato y el arrastre que deja en los precios de noviembre.
Las subas de los bonos aún son fuertes, pero cortas, ya que enseguida sobreviene una toma de ganancias. Esto es porque hay inversores que tienen aversión al riesgo e ingresan divisas para tomar ganancias cortas. Pero en la medida en que sigan llegando dólares del exterior (están entrando a un ritmo de entre u$s 30 y 40 millones por día), el mercado va a crecer en volumen y esto puede prolongar los períodos de suba. |
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