Las palabras de Jean-Claude Trichet quedaban a un lado tras conocerse el informe de empleo de EEUU para el mes de octubre.
La caída de la tasa del paro, algo que no se esperaba el mercado, lograba que el billete verde recuperara la fuerza que días atrás, le habían arrebatado los datos macroeconómicos que se publicaron en EEUU. El yen hoy volvía a caer en sus principales cruces, un día en el que el mercado japonés cerraba por festivo, por lo que no se tenía en cuenta el anuncio del Banco Popular de China que ha subido el coeficiente de reservas de los bancos en medio punto.
La tasa de paro de Estados Unidos bajó, inesperadamente, en octubre hasta su nivel más bajo en cinco años, ya que el gobierno revisó las cifras de creación de empleo de los dos meses anteriores. La tasa de paro bajó por tercer mes consecutivo hasta el 4,4% frente al 4,6% anterior, a pesar de que la economía creó menos empleos en octubre que en cualquiera de los meses del año anterior. Es la tasa de paro más baja desde mayo de 2001. Este inesperado dato, lograba que los inversores olvidaran los últimos datos macro que devolvían al mercado el temor de un posible enfriamiento de la economía estadounidense. Ni siquiera las palabras del presidente de la Reserva Federal (Fed) de Dallas, Richard Fisher, en las que aseguraba que lo peor de la inflación en EEUU ya había pasado pesaron más que el informe de empleo.
En la zona euro, la publicación de la tasa de desempleo de septiembre, que cae una décima hasta el 7,8 %, tal y como se esperaba, no sacaba a la divisa europea de su hastío. Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba frente al billete verde algo más de un 0,6% y se cambiaba en 1,2696 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2760 dólares.
El yen hoy no tenía el día. La divisa nipona acusaba el cierre de los mercados japoneses por festivo. Los operadores no han tenido muy en cuenta el anuncio que el Banco Popular de China ha subido el coeficiente de reservas de los bancos en medio punto, hasta el 9 %, en un nuevo intento de drenar el exceso de liquidez del sistema. Se trata de la tercera subida este año y será efectiva a partir del 15 de noviembre.
El propio banco central chino reconoce que su sistema bancario sufre un exceso crónico de liquidez derivado del desequilibrio de sus transacciones internacionales. Al enorme superávit comercial hay que añadir un intenso flujo de inversión extranjera directa, que los poco desarrollados mercados financieros del país asiático impiden "esterilizar", de modo que terminan por incorporarse al sistema bancario doméstico. El yen se depreciaba, frente al billete verde, algo más de un 0,8% y frente al euro un 0,2%.