Que George Bush iba a perder fuerza en estas elecciones a mitad de legislatura era un hecho previsto por los analistas, lo que no se tenía tan claro era que el Senado también podría ser tomado por los demócratas.
Parece que el mercado de divisas se tomaba con calma este proceso electoral y el dólar se mantenía fuerte en sus principales cruces. Los inversores no contaban con datos macroeconómicos en EEUU, pero eso no parecía un problema ya que las elecciones legislativas daban bastante de sí. En la zona euro el mercado hacía caso omiso de la ampliación del superávit comercial de Alemania en septiembre, hasta 15.600 millones de euros, es decir un 4% más en comparación con el mismo mes de 2005. Y a la libra se le atragantaba la encuesta Nationwide de confianza del consumidor.
Los demócratas conseguían la mayoría en la Cámara de Representantes y estaba a la espera del recuento de votos en Virginia y Montana para conocer el partido vencedor en el Senado. Con el control de ambas Cámaras, el partido Demócrata tendría la iniciativa legislativa en sus manos, que no obstante podría ser frenada por el veto presidencial. En cualquier caso, los demócratas tendrían una oportunidad para introducir iniciativas que favorecieran sus opciones para las presidenciales de 2008.
El billete verde se mantenía en el rango previsto por los analistas gracias a que los inversores se tomaban los resultados electorales con calma.
En EEUU les bastaba con las elecciones para mantener la cotización de su divisa ligeramente por encima de sus principales contrapartidas, mientras que en la zona euro, los datos macro que se conocían pasaban un poco de puntillas. Ni siquiera el superávit comercial de la locomotora de la eurozona servía para que el euro lograra recuperar el terreno perdido frente al dólar. El superávit comercial alemán alcanzó los 15.600 millones de euros, en septiembre, el 4% mas en comparación con el mismo mes de 2005.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, la moneda única se depreciaba algo más de un 0,1% y se cambiaba en 1,2763 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2776 dólares.
La libra no lograba recuperar el fuelle perdido. En el Reino Unido se conocía hoy la encuesta Nationwide de confianza del consumidor que superó en octubre las expectativas de 95 puntos, registrando una lectura de 98 y mostrando que las perspectivas de nuevas subidas en los tipos de interés, la primera de ellas con casi toda seguridad mañana mismo, no hacen mella en el optimismo de los consumidores. No obstante, la divisa británica se depreciaba ligeramente algo más de un 0,1% frente al billete verde y se mantenía en tablas frente al euro.
El yen tampoco vivía una sesión de avances. La divisa nipona se depreciaba algo un 0,2% frente al dólar el día en el que Atsushi Mizuno, uno de los miembros del Banco de Japón (BoJ), aseguraba que los tipos de interés subirán de forma gradual, siempre que las expectativas de crecimiento para la economía que mantiene el banco central se vayan cumpliendo.