Hoy si que se contaba con referencias macroeconómicas a ambos lados del Atlántico. Datos que no fueron demasiado positivos para la divisa estadounidense, ni tampoco para la moneda única. Sin embargo,
el dólar lograba ganar terreno al euro. La sorpresa la daba Japón que anunciaba que el
PIB del tercer trimestre había crecido un 0,5%, es decir tres décimas por encima de lo esperado, algo que lograba que el yen se apreciara en sus principales cruces.
El yen era uno de los principales protagonistas de la jornada después de conocerse el dato del PIB nipón para el tercer trimestre. Este dato, que se situaba por encima de las expectativas del mercado, devolvía las esperanzas de que el Banco de Japón suba los tipos de interés en los próximos dos meses. El yen se apreciaba cerca de un 0,1% frente al euro y se mantenía prácticamente plano en su cruce con el dólar pero con tendencia al alza.
El dólar caía ante el inesperado descenso que mostraron los precios de producción en EEUU en octubre. El Índice de Precios Industriales (IPRI) registró su mayor caída en cinco años en el mes octubre, mientras que los precios sin contar energía y comida registraron su mayor caída en más de 12 años. El IPRI cayó un 1,6% en octubre, frente al retroceso previsto por los analistas del 0,5%. Es su mayor caída desde octubre de 2001 y su segunda bajada consecutiva. El índice subyacente se redujo un 0,9% en octubre, su mayor caída desde agosto de 1993 y su cuarta caída en los pasados cinco meses. Este dato, que podría relajar los temores sobre las tensiones inflacionistas y una posible ralentización de la economía estadounidense no pesaba tanto como las palabras del presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, quien aseguró ayer que el crecimiento económico estadounidense es bueno.
En la zona euro se conocía hoy el PIB de Alemania, que creció un 0,6 % en el tercer trimestre, a una tasa interanual del 2,3 %. Se esperaban 0,7% y 2,6 % respectivamente, aunque las revisiones al alza de trimestres anteriores han movido recientemente a revisar al alza las expectativas para 2007, de modo que el impacto negativo del dato ha sido muy leve.
La estimación final del IPC en Alemania para el mes de octubre también quedaba por debajo de lo esperado, en este caso, el 0,1 % anunciado, que supone un 1,1% interanual, está una décima por debajo de consenso.
Sin dejar Alemania, hoy también se publicaba la encuesta ZEW, cuyo indicador de sentimiento económico para noviembre volvía a sorprender a la baja con una lectura de -28.5 puntos, frente a -24.5 esperados y -27.4 en octubre. La valoración de la situación actual mejora 10,1 puntos hasta 53.
La interpretación del dato desde el propio instituto ZEW es que las expectativas se están estabilizando, lo que indica que la economía alemana se recuperará a partir de mayo de 2007 de la previsible caída en la demanda interna, debida al aumento previsto en el tipo de gravamen del IVA.
Estas referencias dejaban sin fuelle a una moneda que no comenzó la semana con buenas vibraciones. La divisa comunitaria se depreciaba, poco antes de que cerraran los mercados del Viejo Continente, un 0,1% y se cambiaba en 1,2808 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2824 dólares.