BUENOS AIRES, nov 17 - El gobierno argentino dijo el viernes que suspendió por un día los permisos de exportación de todos los granos debido a la gran cantidad de solicitudes presentadas, lo que podría provocar una escasez doméstica. Las autoridades temen que el aumento reciente de la petición de registros para ventas al exterior desencadene en un alza del costo de los alimentos en Argentina, uno de los mayores proveedores mundiales de cereales y oleaginosas, "En vista de la inusitada cantidad de declaraciones juradas de ventas al exterior presentadas en los últimos días (...) no se recibirán declaraciones juradas de ventas al exterior el día 17 de noviembre", informó la Secretaría de Agricultura en una circular a la que accedió Reuters. Para poder exportar bienes agrícolas desde Argentina es necesario solicitar previamente un permiso a las autoridades, procedimiento que fue suspendido para las ventas de soja, trigo, maíz, girasol y productos derivados. Sin embargo, una fuente oficial aseguró que el gobierno no prevé restringir las ventas externas. "No está en análisis ni la suspensión de las exportaciones de granos ni modificar las retenciones (impuestos a las ventas externas)", dijo a Reuters una fuente del gobierno que prefirió no ser identificada. Argentina es el segundo exportador global de maíz, el tercero de soja y uno de los cinco principales de trigo, y lidera el listado mundial de proveedores de harina y aceites de soja y girasol. Algunas fuentes del sector explicaron que la medida del gobierno se produjo principalmente por la gran cantidad de solicitudes registradas para exportar maíz, que al viernes acumulaban 10,11 millones de toneladas para el ciclo 2006/07. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que Argentina tenga una producción de 17,5 millones de toneladas de maíz en la temporada 2006/07. Las autoridades argentinas temen que un alza de precios afecte el poder adquisitivo de la población, en un país en el que un tercio de los habitantes vive en la pobreza y se alimenta básicamente de derivados de granos y de carne vacuna. El país acumula una tasa de inflación del 8 por ciento en los primeros 10 meses del año, luego de un alza del 12,3 por ciento en el 2005, lo que llevó al gobierno a impulsar acuerdos con empresarios para congelar precios y suspender temporalmente este año las exportaciones de carne bovina. |