Los temores que despertaron las especulaciones sobre la rebaja de las previsiones de crecimiento económico en Japón se dejaron a un lado, después de que los nueve miembros del consejo Político del Banco de Japón expresaran su optimismo sobre las previsiones económicas. La divisa nipona fue ganando algo de terreno, pero no sin dificultad ya que a primeras horas de la mañana los inversores seguían vendiendo yenes. Mientras la moneda japonesa intentaba ganar algo de terreno, el euro lograba apreciarse frente al dólar.
El yen se recuperaba ligeramente frente al dólar y el euro después de que unas declaraciones del Banco de Japón en las que habría insinuado que el banco central nipón no descarta una nueva subida de los tipos de interés. Según publicó la agencia de prensa japonesa Jiji Press, el vicegobernador del Banco de Japón, Toshiro Muto, habría afirmado que la institución subiría los tipos si constata la necesidad de actuar, y señaló que no existe un calendario determinado para la próxima subida. Estos comentarios desviaron la atención de las actas de la reunión del banco del 12-13 de octubre, que se han publicado hoy con poco impacto en el mercado al no ofrecer pistas sobre la posible evolución del precio del dinero.
En las actas, los miembros del consejo dijeron que los indicadores recientes sugieren que "la economía continúa expandiéndose moderadamente". El yen se alejaba así de las mínimas alcanzadas ayer por la inquietud sobre el incremento de operaciones de "carry trade", que permiten a los inversores recibir préstamos en yenes para comprar activos de mayor rentabilidad en otros países. El yen, tras estas declaraciones lograba recuperar algo de oxígeno y se mantenía prácticamente plana tanto frente al euro y se apreciaba algo más de un 0,1% frente al billete verde.
El cruce entre el dólar y el euro se mantenía ligeramente a favor de la moneda única. Hoy no se disponía de datos macroeconómicos en EEUU, ni en la zona euro, pero las palabras que ayer regaló el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet pesaban más que las de Kevin Warsh, miembro de la Reserva Federal (Fed), quien advirtió que la inflación continúa a niveles "incómodamente elevados".
Ayer, Trichet confirmó, con sus declaraciones, que el sesgo de la institución que preside sigue siendo alcista, y está motivado por los riesgos sobre la evolución de la inflación.
Poco antes del cierre de los mercados de Viejo Continente, el euro se apreciaba ligeramente frente al billete verde cerca de un 0,1% y se cambiaba en 1,2828 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2814 dólares.