
Por CLARA AGUSTONI - La avidez de los inversores por el riesgo emergente no se agota. Tanto es así que en el tercer trimestre de este año las operaciones con títulos emergentes se ubicó muy cerca de su récord histórico, con un incremento del 20% respecto al mismo período del año pasado. Pero además, la participación de los bonos locales, nominados en moneda local casi todos ellos, fueron el 64% del total, al sumar u$s 1,024 billones, un avance llamativo desde el 57% del trimestre anterior y el 48% del primero.
Según un sondeo realizado por EMTA, la Asociación de Operadores de Mercados Emergentes, los volúmenes de comercialización de la deuda de mercados emergentes totalizaron u$s 1,599 billones en el tercer trimestre, muy cerca del máximo de todos los tiempos de u$s 1,659 billones, alcanzado en el segundo trimestre del 2006.
"Los inversores de mercados emergentes aumentaron fuertemente sus operaciones en activos locales", dijo EMTA en un comunicado que se difundió ayer.
Según Jerome Booth, jefe de research de Ashmore Investment Management, una parte de este movimiento hacia activos en moneda local tiene su origen en la elevada liquidez mundial. Sin embargo, Booth reconoció que "los fondos de pensión, los bancos centrales y otros inversores institucionales de largo plazo están buscando invertir en deuda en moneda local, no como una segunda opción, sino como parte de su inversión inicial, a la par que invierten en deuda en dólares".
México se mantuvo al frente de la lista en cantidad de operaciones con bonos, al acumular una facturación total de u$s 403.000 millones en el tercer trimestre, lo que representa una caída del 6,5% respecto del trimestre anterior. Los instrumentos locales pasaron a representar el 89% contra 77% un año atrás.
En tanto, los instrumentos de deuda de Brasil se mantuvieron como los segundos de mayor comercialización, pese a que el volumen se redujo un 23%, a u$s 314.000 millones, en relación al trimestre anterior. La mayor parte de esa caída puede atribuirse a una disminución en las transacciones con el bono global de Brasil con vencimiento en el 2040, que cayeron a u$s 103.000 millones desde los u$s 144.000 millones operados en el trimestre anterior. Aún así, ese bono todavía se mantiene como el más líquido del mercado emergente. El volumen tradeado en deuda local brasileña totalizó u$s 133.000 millones, mientras que también cobraron importancia los instrumentos locales de Sudáfrica, Polonia y Turquía, con u$s 111.000 millones, u$s 83.000 millones y u$s 73.000 millones, respectivamente.