El campo anunció ayer un paro por ocho días, el que hasta incluirá cortes de ruta. Sorprendió la decisión al gobierno, desde donde inmediatamente se intentó frenar la adhesión de todas las entidades del sector. Las partes están cada vez más alejadas. En el ínterin, el precio de la carne se mantiene firme, y peor aún, crece el mercado en negro por los controles aplicados. «Nuestra obligación es cuidar el bolsillo de los argentinos», dijo la ministra Felisa Miceli ayer, pero la forma en que se lo hace está dando los resultados opuestos. Prorrogó el gobierno por 180 días más la restricción a las exportaciones de carne. Y para que aumente la oferta, se bajó el límite de faena. Pero de fondo no hay nada nuevo. Lo peor es que la carne no concentra todos los problemas en danza, sino que a ello hay que sumarle las restricciones recientemente aplicadas en los casos de trigo y el maíz. Hace exactamente un año comenzó el gobierno a aplicar medidas por el alza de la carne. Hasta ahora lo único que se logró es que la producción decaiga y que los ganaderos se pasen al cultivo de soja, más rentable y que, por la simple razón de no figurar con alta ponderación en el costo de vida, no está en la mira del gobierno.
| | La plana mayor de Confederaciones Rurales Argentinas, liderada por Mario Llambías y Néstor Roulet, anunció el paro agropecuario que se inicia el domingo. Felisa Miceli y Guillermo Moreno respondieron rápido con anuncios y críticas. | El campo realizará a partir del domingo un cese de actividades «tranqueras afuera», paralizando el comercio de los productos no perecederos, según lo definió ayer Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad que se plantea la segunda protesta del año. En esta oportunidad acompañará, sorpresivamente, la Federación Agraria Argentina, la entidad más afín al gobierno y que era considerada hasta ayer la única que le garantizaba el control sobre su dirigencia.
Las restantes dos entidades, Sociedad Rural Argentina y Coninagro, hacían saber ayer que comparten los argumentos de protesta. La Rural convocó de urgencia para mañana a su consejo directivo, que decidirá si adhiere o no.
Coninagro, por su parte, orgánicamente no definió su adhesión sino que, por ahora, «se dejará en libertad de acción a los productores», decían ayer.
La extensión de la protesta, inicialmente planteada hasta el lunes 11, podría extenderse a medida que se sumen productores. Algunos sectores impulsaban plantear el paro «por tiempo indefinido».
La entidad que preside Mario Llambías determinó temprano, con todos los presidentes de sus asociadas (representantes de todas las regiones del país), la medida que era pedida por muchas entidades y ganaderos de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Chaco y Corrientes. No obstante, se indicó que el paro se realiza por «la falta de una política agropecuaria» y no sólo por la carne sino también por trigo, maíz y lácteos, aunque se aclaró que el comercio de leche fresca, frutas y hortalizas se realizará para no perjudicar a los hombres de campo que comercializan dichos productos perecederos.
Apenas conocido el anuncio del paro rural, Néstor Kirchner, junto al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la ministra Felisa Miceli, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, analizaron la posición del gobierno: «Se garantiza a todos los argentinos que el precio de la carne se mantendrá en niveles accesibles», simplificó Miceli. Y acusó a la dirigencia que realizará el paro del campo de «tener diferencias políticas con este gobierno».
En una conferencia de prensa, luego de su encuentrocon Kirchner, Miceli -acompañada por Moreno- sostuvo que «el campo tiene una rentabilidad muy alta».
El anuncio central del gobierno, en un discursodirigido a los consumidores, fue concreto: se renuevan por otros 180 días las limitaciones vigentes a las exportaciones de carne y se reduce a 240 kilos el piso para la faena, que actualmente se encontraba en 280, «con el fin de garantizar la provisión del mercado interno».
Por su parte, Confederaciones Rurales Argentinas repartía un comunicado en el que anunciaba el inicio del paro «a partir de la 0 hora del domingo 3 de diciembre ante la falta de respuestas del gobierno a los reclamos del sector» y argumentaba «la ausencia de políticas agropecuarias que promuevan el desarrollo del interior».
La dirigencia debatía anoche la modalidad que implementará en la protesta: se esperan marchas, movilizaciones, algunas protestas en rutas, panfletos y cartelería que exalten el enojo del campo con el gobierno. |
|