
Por Gustavo Avila y Eduardo D’Orazio - El mercado de Fondos Comunes de Inversión (FCI) argentino sostuvo durante 2006 el crecimiento registrado en los últimos años, alcanzando a fines de octubre un patrimonio administrado que supera los u$s 5.000 millones (unos $15.500 millones). En relación con los u$s 3.500 millones administrados a diciembre de 2005, significa una importante expansión en este mercado.
Comparando a nivel internacional, se observa que el patrimonio de los FCI de Argentina representa sólo el 0,02% del patrimonio mundial, y presenta una tendencia decreciente desde fines de 2000 cuando la participación era del 0,06%. En este sentido, al realizar una comparación relativa del patrimonio global de los FCI en relación con el PIB, se observa que en Argentina pasó de representar el 2,61% en 2000 a 2,07% a fines de 2005. Esto refleja el escaso desarrollo del sector y muestra una tendencia opuesta a la de países como Chile y Brasil.
Un aspecto positivo es que durante el período 2000-2006 el sector evolucionó hacia productos de mayor valor agregado en términos de la gestión (fondos de renta variable y fija), siendo los fondos de renta variable los principales beneficiados, con un crecimiento patrimonial cercano al 580%. La participación relativa de los FCI de renta variable pasó del 5,13% en diciembre del 2000 al 50,93% en octubre del 2006. Un contexto internacional favorable y la menor aversión al riesgo hizo que gran parte de las inversiones se destinaran a estos fondos.
Por su parte, los FCI de renta fija incrementaron su participación del 16,31% a diciembre de 2000 al 21,46% a fines de octubre del corriente. En los últimos meses se ha observado un resurgimiento de estos fondos, especialmente aquellos de muy corto plazo, que se explica en parte por las nuevas regulaciones implementadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV) tendientes a disminuir la participación de activos valuados a devengamiento en las carteras. Se espera que estos fondos continúen captando parte del dinero administrado por los fondos de plazo fijo hasta que paulatinamente se transformen en fondos de dinero genuinos.
Respecto a los fondos de plazo fijo, a octubre de 2006 disminuyeron su participación sobre el total patrimonial al 21,46% desde 72,3% a diciembre 2000. Esta disminución responde a las bajas tasas de interés en comparación con los altos rendimientos de los fondos de renta fija como variable, así como al mayor peso de los inversores institucionales, que buscan inversiones más sofisticadas.
La tenencia de FCI en manos de las AFJP ascendía al 8,29% a octubre de 2006 (representaba el 53,46% del patrimonio total de los FCI). En aras de una eficiente diversificación y de mejorar el rendimiento, los inversores institucionales han privilegiado a los fondos que invierten en Latinoamérica y en Asia; por lo cual, una parte importante del patrimonio de los FCI se encuentra financiando actividades en el exterior. Esto se debe, en parte, a la escasa oferta de productos alternativos, como fondos cerrados, que inviertan en actividades productivas en el ámbito local. La posibilidad de que esto suceda se ve condicionada por una asimetría en cuanto a beneficios fiscales a favor de los fideicomisos.
Las perspectivas para 2007 son alentadoras. Se espera que el sector continúe creciendo a tasas similares a las registradas en 2006. Esto dependerá en gran parte de que las AFJP sigan eligiendo a los FCI como parte de su estrategia de inversión.