La FED seguirá esperando. Han pasado casi seis meses desde la última subida de tipos en EEUU, y por lo que sugiere la nota de prensa publicada tras la reunión de ayer, el Comité de Operaciones de Mercado Abierto (FOMC) de la FED, no tiene prisa por cambiar el rumbo de la política monetaria. Los cambios introducidos en la nota de ayer son matices que reconocen que algunos datos recientes han sido peores de lo que se esperaba y que el enfriamiento del sector inmobiliario merece ser calificado como "sustancial".
Sin embargo, parece claro que la FED sigue teniendo confianza en que los efectos de las subidas de tipos anteriores van a conseguir que la economía americana reduzca su ritmo de crecimiento en la medida necesaria para moderar las presiones inflacionistas sin caer en recesión. Estas consideraciones, sin duda, se tuvieron en cuenta hoy en el mercado de divisas, pero quedaron relegadas una vez que se conoció la subida de las ventas minoristas del mes de noviembre que aliviaban los temores de que la ralentización del mercado inmobiliario pudiera afectar el consumo.
El comercio al por menor estadounidense registró en noviembre una subida del 1,0% con respecto al mes anterior, su mayor incremento desde julio, muy por encima de la previsión de los analistas del 0,2%. Tras la publicación del dato el euro retrocedía de 1,3260 a 1,32 dólares.
En la zona euro, los datos no eran tan positivos. El IPC alemán bajaba un 0,1% en noviembre respecto al mes anterior y avanzaron un 1,5% interanual. Los números confirmaron las estimaciones preliminares del organismo del 24 de noviembre.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba cerca de un 0,5% frente al billete verde y se cambiaba en 1,3220 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,3265 dólares.
En Japón las cosas seguían más o menos igual. La revisión a la baja del PIB la semana pasada y el mal dato de órdenes de maquinaria siguen pasando factura al yen; la probabilidad implícita de una subida de tipos la semana próxima se ha reducido al rango del 25-30 %, desde más de un setenta la semana anterior.
Sólo un resultado de la encuesta Tankan del viernes por encima de lo esperado (25) podría alterar sustancialmente las expectativas, y frenar el desplome del yen frente a las divisas europeas. Hoy la moneda japonesa se depreciaba algo más de un 0,5% frente al dólar y un leve 0,05% frente al euro.