Entramos en la recta final de la semana con el dólar afirmándose de forma moderada tras el buen dato de ventas minoristas de ayer. Tras algunas dudas iniciales ayer, el billete verde recupera posiciones en todos los frentes en el día de hoy.
Los datos macroeconómicos que se publicaron en EEUU animaban aún más los avances en la cotización del billete verde. El número de personas que solicitaron por vez primera prestaciones por desempleo en Estados Unidos bajó en 20.000 hasta 304.000 en la semana del 3 al 9 de diciembre. Se trata del nivel más bajo en dos meses. La previsión media de los analistas consultados era de 320.000.
Los precios de productos de importación en Estados Unidos subieron un 0,2% en el mes de noviembre, frente a la previsión de los analistas que consideraron que los precios se mantendrían invariados. La subida estuvo liderada por los precios de importación sin incluir el petróleo y sus derivados, que se incrementaron un 0,7% en noviembre, por encima del 0,5% previsto por los expertos. Este avance contrarrestó la caída del 1,6% en el precio del petróleo importado.
Además, hoy los inversores también tenían gran parte de su atención en China donde ha viajado Henry Paulson, secretario del Tesoro de EEUU. La presencia del Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, añade expectación a las "negociaciones estratégicas" entre los dos países.
En la zona euro, el Banco Central Europeo ha publicado su informe mensual, cuyo editorial coincide en líneas generales con la nota de prensa de Trichet publicada la semana pasada tras la reunión en la que se decidió la última subida de tipos del banco.
La subida de tipos se justifica por unas expectativas de crecimiento robustas en un entorno de rápido crecimiento de los agregados monetarios, que hace necesario evitar a toda costa que las expectativas de inflación se aceleren.
Las buenas perspectivas de crecimiento en Europa han sido corroboradas hoy, al menos para Alemania, por el instituto IFO, que eleva su previsión de crecimiento para 2006 hasta el 2,5 %, desde el 1,8 % anterior, revisando también al alza el crecimiento previsto para 2007 en una décima, hasta el 1,9%.
También se han conocido los costes laborales del tercer trimestre en la zona euro, que crecieron un 2 % en tasa anual, por debajo de previsiones que los situaban en el 2,6 %.
Pese a las perspectivas de que se produzca una nueva subida de tipos por parte del BCE, los máximos a los que llegó el euro provocaban que la divisa comunitaria se desinflase. Es por ello que, poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba cerca de un 0,4% frente al billete verde y se cambiaba en 1,3166 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,3192 dólares.
Mientras tanto, en Japón, la atención seguía centrada en la publicación de la encuesta Tankan la próxima madrugada. La cautela aparecía ya entre los operadores, aunque aprovecharon la leve bajada del euro para apreciarse frente a la moneda única. El yen se apreciaba cerca de un 0,2% frente al euro.