La rentabilidad del sector textil fue la que más subió desde 2001. Le sigue la renta inmobiliaria y la siderurgia. En cambio perdieron los servicios de transporte y energía En pocos días se cumplirán cinco años desde la salida del régimen de convertibilidad y la vigencia de un sistema de flotación cambiaria. En ese período hubo ganadores y perdedores, y varios sectores aún no lograron recuperarse. Los frutos del crecimiento económico no se repartieron por igual en todos los rubros.
Un estudio de la rentabilidad empresaria en los distintas ramas de la economía permitió observar los resultados del nuevo modelo económico a nivel sectorial. Con una muestra que incluyó 63 empresas argentinas, el Ieral de la Fundación Mediterránea analizó la ganancia empresaria como porcentaje de la facturación.
En promedio, este ratio mejoró en 3,6 puntos porcentuales entre 2001 y 2006. Pero si bien once sectores de la economía mostraron una evolución positiva, seis verificaron descensos. Entre los perdedores se encuentran sectores que fueron intervenidos, o son regulados por el Estado. Tal es el caso de servicios de transporte, que agrupa a empresas de ferrocarriles, peajes y aeropuertos, que perdió casi 18 puntos porcentuales desde la crisis. También es menor la rentabilidad de la construcción y de la energía eléctrica, según estimó el informe.
Asimismo, casi se mantuvo constante la ganancia de alimentos y bebidas, comercio, telecomunicaciones, petróleo y gas y maquinaria agrícola. Esta performance mediocre tuvo lugar a pesar de que la economía creció 40% en los últimos cuatro años.
El sector Textil lidera el grupo de los ganadores con un alza de 78,6 puntos porcentuales en la rentabilidad. La facturación del rubro creció en promedio 509% en términos nominales desde 2001. La baja de costos, la sustitución de importaciones y el tipo de cambio elevado contribuyeron al despegue de actividades como la renta Inmobiliaria, la siderurgia y metalurgia química, los vehículos y piezas y los minerales no metalíferos.
La tendencia parece mantenerse sobre el cierre del año. La actividad económica mantuvo un ritmo de crecimiento por encima de 8% y acumuló 8,4% en el año según la medición del Estudio Orlando Ferreres. Según la entidad, los servicios continúan ganando terreno sobre la producción de bienes. El rubro intermediación financiera por segundo mes consecutivo lideró el crecimiento económico con 12,4% anual. El motor fueron los préstamos al sector privado que acumularon un crecimiento de 43,6%, siendo los préstamos personales los más dinámicos. La construcción recobró fuerza en noviembre, tras la desaceleración de los últimos meses, aunque subió al 12,2%.
Precios
El crecimiento dispar entre los distintos sectores amplifica las consecuencias negativas de la inflación, que tiene lugar en bienes que se consumen en el conjunto del sistema. También resulta inflacionario el ajuste de precios relativos. Para el estudio Federico Muñoz & Asociados, las Cuentas Nacionales aportaron una perspectiva interesante acerca de la evolución de los precios internos. El deflactor o "Indice de Precios Implícitos" del PIB tuvo un aumento interanual de 13,4% en los primeros nueve meses del año, muy por encima de la cifra oficial del Indice de Precios al Consumidor que publica el Indec.
Las presiones del sector energético para subir tarifas, el alza internacional en el precio del combustible, la presión del agro para subir la carne, la de los gremios para elevar salarios y el año electoral no harán de 2007 un año sencillo en materia de precios.
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