
Por SOLEDAD NAVARRO - El constante ingreso de capitales se hizo sentir ayer con fuerza en el mercado de cambios. En el Siopel Fórex del MAE, la plaza donde operan principalmente los bancos, se transaron u$s 311 millones, cifra que no sólo representa el nivel más alto del año, sino que también se destaca como el máximo observado desde julio de 2005.
Si bien para los analistas hubo una combinación de factores que transformaron a la rueda en la mejor en mucho tiempo, sin dudas, uno encabezó el fenómeno: el gran interés que despertó entre los inversores internacionales el fideicomiso de infraestructura Gas I, cuya colocación finalizó el martes. El fideicomiso por $ 588,18 millones, estructurado para financiar la ampliación de la capacidad de transporte de los dos principales gasoductos de la Argentina, fue colocado en un 52% entre inversores del exterior, mientras que un 35% se distribuyó entre AFJP locales y el 13% restante entre bancos y compañías de seguros.
Los analistas coincidieron en que el hilo conductor de una sesión que terminó siendo excepcional fue el aluvión de inversores externos que atestaron la plaza de dólares, tentados por ingresar en el fideicomiso gasífero. "La primera hora fue determinante", coincidieron los operadores consultados por El Cronista, quienes detallaron también que el puntapié inicial a tanta oferta lo dio el Banco Galicia. "La entidad salió a vender divisas anticipándose a la liquidación del fideicomiso Gas I, que se colocó el martes, pero cuyo plazo para la integración de los fondos vence mañana (por hoy)", advirtió un agente de la banca privada.
"La importante aceptación que tuvo el fideicomiso entre los inversores del exterior estuvo estimulada porque con esta operación quedaban exentos del 30% del encaje", dijo, por su parte, Pablo Solís, operador del Supervielle.
Pero la venta de divisas por parte de privados, empresas y bancos, no sólo aumentó considerablemente el volumen de negocios, sino que además llevó al dólar mayorista hasta su nivel más bajo en el año, a $ 3,0520 para la venta en el MAE, lo que representa una caída de seis milésimas respecto al último cierre.
Ni siquiera las fuertes intervenciones del Banco Central (BCRA), que según el consenso del mercado habrían superado los u$s 150 millones, valieron para evitar que el billete minorista se mostrara un centavo abajo en las pizarras del microcentro porteño. Así, el dólar al público cerró a $ 3,07 para el tipo vendedor, un nivel que no registraba desde mayo.
Pese a que la autoridad monetaria fue la primera en reaccionar a la fenomenal liquidación de divisas, quedó superada por el efecto contagio que la venta masiva de dólares generó en el resto de los agentes. "El fuerte volumen operado tanto en el Siopel como en el MEC se debió a una suma de factores como el desarme de posiciones de parte de bancos privados y las fuertes ventas de los exportadores, que salieron a liquidar divisas a medida que percibía una baja mayor para el dólar que ni siquiera el BCRA no podía contener", resumió Gustavo Quintana, operador de López León Brokers. El volumen transado entre el MAE y el MEC alcanzó ayer los u$s 516 millones, monto que se destaca entre los máximos registrados incluso desde que se liberó el mercado de cambios, a comienzos de 2002.
Un peso más fuerteLa sensación general es que el dólar todavía podría ceder algunos lugares más en las próximas ruedas. La explicación a esto está en que, por un lado, el Galicia podría tener todavía más dólares para volcar a la plaza, y por el otro, algunos jugadores adelantarían hoy sus operaciones, porque que no todos operarán el viernes, casi como un adelanto de la víspera de nochebuena.