El indicador alcanzó un nuevo mínimo histórico de 214 puntos básicos en una jornada donde los papeles de deuda argentinos subieron hasta 2 por ciento.
Los analistas no descartan que el riesgo país pueda perforar la barrera de los 200 puntos básicos, pero indican que ya se encontraría cerca de su piso. “Estamos más cerca de llegar a un mínimo que de seguir bajando. Si bien es posible que perfore los 200 pb, no me parece tan lógico”, indicó Rubén Pasquali, analista de Mayoral Bursátil.
Por su parte, Jorge Vrljicak, Director de Research de Primary, indicó: “No creo que se ubique por debajo de los 200 puntos. El 40% del spread fluctúa independientemente de lo que pase en la Argentina. Si la tasa de afuera sube, va a subir ese porcentaje del spread. De todas formas, es más importante cómo se mueve que el nivel absoluto que marca”.
Si bien la mayoría de los analistas consultados destacan los fundamentos de la evolución favorable que han tenido los mercados locales, también aclaran algunas cuestiones técnicas que relativizan en parte el resultado del indicador. “Se tienen en cuenta nada más que los bonos que cotizan en el exterior (Discount y Par). Por este motivo no es una representación absoluta pero sirve como pauta de referencia”, explicó Eduardo Blasco, presidente de Maxinver.
El analista remarcó las condiciones internacionales favorables. “Es un escenario positivo para emergentes y la Argentina es uno de los pocos países que quedan en los que los bonos, a pesar de haber subido mucho, tienen ganancias potenciales interesantes”, dijo. Pasquali destacó la fortaleza de algunos variables macroconómicas locales como el superávit fiscal, a lo que se suman las condiciones actuales de gran liquidez mundial. Sin embargo, también aclaró: “No podemos ver sólo la baja de la Argentina: también hay un proceso de aumento del riesgo americano”.
En tanto, Vrljicak hizo referencia a algunas cuestiones técnicas que inciden en los valores del indicador. “Si bien los datos fundamentales de la Argentina son positivos tiene sus límites, como todo indicador. El Par en dólares que se tiene en cuenta en la medición está sobrecomprado por cuetiones técnicas: se emplea para compensar el credit default swap. Es precisamente el bono que se compra para cubrirse del riesgo de crédito y la sobrecompra hace que el indicador baje”, explicó.
Brecha
Ayer se acortó aún más que en otras jornadas la brecha entre el riesgo país de la Argentina y el de Brasil. Mientras que el primero bajó de 229 a 214 puntos básicos, el segundo subió de 200,24 a 202 pb. “El EMBI de Brasil no tiene el mismo perfil que el de la Argentina, tiene más bonos de corto plazo, mientras que en nuestro caso pesan más los largos”, dijo Vrljicak. En este sentido, para atenuar el efecto generado por el hecho de que los bonos se hacen más cortos a medida que pasa el tiempo, Primary elabora su índice de visibilidad, que representa en el tiempo el precio de cada cupón.
“No siempre riesgo país y calificación van paralelos ”
Para Marta Castelli, directora de la oficina local de Standard & Poor's, se refirió al riesgo país y la calificación soberana de Argentina. Standard & Poor’s elevó en octubre la nota del país de “B” a “B ”. Fue la segunda mejora que otorgó en este año.
Sólo 14 puntos separan al riesgo país de la Argentina del de Brasil cuando la diferencia en términos de calificación es mucho mayor. ¿Cómo se explica?
El riesgo país tiene un nombre confuso, no es una medida de riesgo crediticio, sino de lo que piden los inversores para entrar a un mercado. No son medidas comparables. Se esperaría que fueran en el mismo sentido pero no siempre es así. No es fácil de finir los motivos de esto. El riesgo país a veces responde más bien a cuestiones de liquidez o de apetito por determinados bonos.
¿Es un indicador que tienen en cuenta?
No, en general no. Es más bien una indicación del acceso de los inversores a un mercado.
¿Esta baja indica un contexto más favorable para la financiación de las empresas?
Cuando las tasas requeridas se reducen se está abriendo una ventana de financiación para algunas compañías que operan en el país. Sin embargo, por más que las tasas bajen no vemos un vuelco masivo de las empresas a financiarse, debido al entorno de negocios actual. Sí, en cambio, vemos que puede darse con más frecuencia la refianciación de deuda estructurada, como fue el caso reciente de Transener.
¿Estan evaluando una suba de la calificación soberana de la Argentina?
No, por lo menos por el próximo año o año y medio. La perspectiva es estable. De todas formas, puede darse un cambio de calificación sin cambio previo de perspectiva.
¿Qué factores frenan la mejora de la nota?
Los factores positivos ya se incorporaron en la suba reciente de la calificación. Queda como pendiente cuestiones relacionadas con cómo se va a mantener la tasa actual de crecimiento, cómo se van a atraer inversiones, la incertidumbre institucional, etc. Argentina tiene aspectos de país desarrollado y otros de país en desarrollo.
¿Y la nota de Brasil podría mejorar?
Tal vez está más cerca.
Paula Boente