Los economistas privados no creen demasiado en la capacidad del Estado para manejar con eficiencia un plan productivo y creen que el modelo económico surgido en 2002 ya ofrece suficientes incentivos para la elección de "ganadores". Así lo expresaron a LA NACION Javier González Fraga, Luciano Laspina, Ricardo Delgado y Manuel Sánchez Gómez.
González Fraga, ex presidente del Banco Central y actual asesor del virtual candidato presidencial Roberto Lavagna, afirmó que, más que elaborar un plan, "hay que discutir las ventajas de cada sector y, a los que se les quiera dar una ventaja estratégica, hay que darle todo el apoyo tributario, crediticio y en las negociaciones internacionales". "No podemos confiar sólo en el mercado, ni elegirlos cómodamente desde un despacho", afirmó.
Laspina, jefe de la consultora Macrovisión, consideró que el Gobierno enfrenta "demasiadas asignaturas básicas pendientes, por lo que ponerse a elegir sectores ganadores parece ambicioso". Además, advirtió que "si se elige a industrias maduras, como la siderurgia, ¿cuál es el sentido del plan?"
Cuestión de eficiencia
Más moderado, el economista en jefe de Ecolatina, Ricardo Delgado, dijo que cierta "intervención debe haber, aunque esto abre un debate enorme en términos de eficiencia y transparencia, dado que la Argentina tiene malas experiencias y habrá problemas para ejecutarlo".
En tanto, Manuel Sánchez Gómez, director de MVAS-Macroeconomía, sostuvo que el propio "modelo tiene sectores más y menos favorecidos". "No tengo demasiadas expectativas sobre este plan; en la medida en que siga el orden fiscal y monetario, ése es el mejor aporte que puede hacer el Estado para crecer. En realidad, lo mejor que puede hacer es salir a captar la inversión extranjera directa que el país está perdiendo por goleada con Brasil, México y Chile", concluyó Sánchez Gómez. |