Por Sebastián Campanario - Cinco años después de la devaluación, y contra la mayor parte de los pronósticos de los economistas, el peso argentino sigue siendo una de las monedas más depreciadas del mundo.
De un panel de 20 países analizados por los economistas del banco de inversión JP Morgan, la Argentina tiene, por lejos, el tipo de cambio más atrasado. A valores de diciembre, en el Morgan aseguran que la cotización del peso está un 25% por debajo del "valor de equilibrio". Si estas estimaciones son correctas, el dólar debería costar en la Argentina hoy 2,44 pesos por unidad.
El cálculo figura en informe global del primer trimestre del 2007 de la entidad. En el mercado, la palabra del Morgan en materia de tipos de cambio tiene un eco particular: la predicción de los movimientos de tipos de cambio es la especialidad de la entidad. Desde ese área, como estratega global de monedas basado en Londres, se proyectó a la fama diez años atrás Alfonso Prat Gay, el ex presidente del BCRA.
Para determinar el "tipo de cambio de equilibrio", los economistas pesan factores como productividad, precios externos, riesgo países y diferenciales de tasa de interés, entre otras variables.
Al igual que el peso argentino, se encuentran retrasados el dólar (un 10% contra el euro), el yen (11%), el peso chileno (7%) y el peruano (11%), en estos últimos casos, medidos contra el dólar. Del otro lado, aparecen como apreciados el real brasileño (un 13% más caro que su valor de equilibrio) y el peso mexicano (4%), entre otras divisas.
La moneda local sigue sin revaluarse en forma sustancial, a pesar de la apreciación que se viene registrando en los últimos meses en América latina. En el 2006, de acuerdo al Balance Preliminar de la Economías de América Latina y el Caribe de la Cepal, las monedas de América del Sur se apreciaron, en promedio, un 5,1%.
¿Qué pasará en 2007? En el JPMorgan creen que el peso argentino registrará una muy leve apreciación, del orden del 3%, con lo cual terminaría el año (suponiendo una inflación del 6%) en un valor nominal de $ 3,15. El tipo de cambio alto es crucial para el actual modelo: un 10% de los $ 150.000 millones recaudados en 2006 corresponden a retención de exportaciones. |