Los números a fin de año dieron un respiro: si bien se acumulan 43 meses de déficit consecutivo con Brasil, la relación comercial dio muestras de cierta estabilidad. Así, el saldo en rojo de u$s3.656 millones implicó una baja mínima de 0,5%, es decir, apenas u$s19 millones menos en contra.
En este contexto, las exportaciones hacia Brasil durante el 2006 —que redondearon u$s8.057 millones— rompieron el anterior récord, que databa de ocho años atrás, cuando la Argentina le había vendido productos por u$s8.023 millones.
Durante todos esos años, la cantidad de empresas exportadoras globales fue en aumento. Así, por ejemplo, según datos de la consultora Abeceb, mientras que en el 2002 había registradas 7.500 Pyme que destinaban parte de su producción a los mercados externos, tres años después, esa cifra se elevó a casi 10 mil Pyme, es decir, una suba superior al 31 por ciento.
A pesar de esta fuerte suba, la cantidad de empresas que exportan puntualmente a Brasil prácticamente no habría experimentado diferencias: de 3.869 firmas que realizaron operaciones hacia ese destino en 1998, durante los diez primeros meses del 2006 se pasó a 3.659 firmas. Y proyectando una tasa de crecimiento similar a la del promedio acumulado desde la devaluación, la cifra orillaría los 3.966, apenas 97 empresas nuevas.
Descenso
Así, mientras el comercio brasileño y global creció, estos años sólo permitieron recuperar el tiempo perdido producto de la crisis. En este sentido, hay dos explicaciones para el fenómeno. Por un lado, hubo una importante diversificación de mercados, proceso que generó que el peso del Mercosur —prácticamente representado en los grandes números por Brasil, con una contribución de Uruguay— decayera de manera marcada.
Según Martín Mansur, economista del Banco Río, “durante el período noviembre 1997-octubre 1998, casi 50% de las ventas externas estaban destinadas al Mercosur, pero en los últimos doce meses, este porcentaje disminuyó a 20,9 por ciento”. Sin embargo, el analista dedicó especial atención a la performance del principal socio argentino en el bloque: “Es espectacular, en particular, la caída de la participación de Brasil a sólo 17% desde 44,6 por ciento”.
“Una alta concentración de destino de exportación no es conveniente para un país, pues las ventas externas son más sensibles a la situación de la economía de una menor cantidad de socios comerciales, lo cual aumenta el riesgo de disrupción en las exportaciones”, señaló Mansur, quien indicó que otros bloques, como el NAFTA, pasaron de captar 8,5% de las exportaciones argentinas a más de 13%, o la UE, que pasó de casi 14% a 17,6 por ciento.
En busca de recuperar market share
La Argentina perdió participación en el mercado interno brasileño y no logra recuperarla. En 1998 los productos made in argentina ocupaban una porción equivalente al 13,9% del total de las importaciones brasileñas, en el 2002 perforaron el umbral de 10% y en el 2006 van a cerrar por debajo de 9 por ciento.
“Si la Argentina recuperara el market share correspondiente al año 1998, las exportaciones al vecino país pasarían de u$s7.700 millones por año a u$s12.300 millones y por ese solo hecho el déficit comercial se transformaría en superávit”, explica un reciente informe del IERAL. A la hora de buscar explicaciones, Jorge Vasconcelos, economista en jefe del Instituto, sostuvo que “la merma en la participación de la Argentina en el mercado brasileño refleja en algunos casos una pérdida de tamaño de las industrias locales relativo a la dimensión de las brasileñas y en otros casos una falta de integración de la oferta local a las cadenas de valor del vecino país, además de cuestiones que tienen que ver más específicamente con la promoción y el marketing”.
Exodo
Sobre este punto, Maximiliano Scarlan, analista de Abeceb.com, explicó que un factor que pudo haber tenido influencia fue la devaluación de la moneda en Brasil que tuvo lugar en 1999, hecho que generó que empresas de diversas ramas industriales prefirieran radicarse en el territorio brasileño, como sucedió especialmente en el sector autopartista. “Además, las empresas que más están creciendo en exportaciones hacia ese destino en este momento son las grandes antes que las medianas y pequeñas”, aseguró el analista de Abeceb.
Disminuye la relevancia del Mercosur para las Pyme
- Desde la consultora Abeceb analizaron la performance de las nuevas Pyme exportadoras argentinas unas 3.855 pequeñas y medianas empresas que se originaron durante 2002 y 2005.
- Estas pequeñas y medianas empresas exportadoras locales, según señalan diversos analistas, “se destacan por no depender tanto de los mercados regionales para el desarrollo de su actividad”.
- Así, el peso del Mercosur y Chile es notoriamente inferior: 25% en las “nuevas” empresas versus 32% en el total de las Pyme.
- Por el contrario, se vuelven más relevantes para estas firmas los mercados de países desarrollados, como los de los Estados Unidos, España, Alemania, Italia y los que se presentan en estos momentos como los grandes emergentes, que son China y Rusia.
- Sin embargo, esta menor cantidad no puede ser leído únicamente como algo positivo. De hecho, que nuevas empresas se vuelquen a otros mercados extrabloque no implica necesariamente que el Mercosur o, más específicamente Brasil, hayan dejado de ser mercados atractivos para las exportaciones.
- En síntesis, los especialistas del sector consideran que el hecho de ganar mercados fuera del bloque regional no es una explicación suficiente para perder market share en otros destinos, con el consecuente aumento del déficit de la balanza comercial.
Juan Wasilevsky