Aunque existirá una mayor volatilidad ligada a la economía de EE.UU., siguen siendo la niña mimada de Wall Street. El spread caería a unos 150 puntos en el año  SABRINA CORUJO y LAURA GARCIA Buenos Aires Todo parece estar dado para que el 2007 sea otro gran año para los emergentes en general y para América latina en particular, según los grandes bancos de inversión.
Aunque las ganancias promedio en bonos serán inferiores al 10% del 2006, existe consenso respecto a que los excelentes fundamentals de la región y precios sostenidos en los commodities seguirán beneficiando a los mercados, en especial, en un mundo que continúa sediento de activos de alta rentabilidad. EE.UU. y su política monetaria, por su parte, será el elemento clave que matizará con una mayor volatilidad la performance de los activos financieros.
Con un calendario electoral mucho más descomprimido que el del año pasado, las entidades sostienen que el riesgo político dentro de la región se trasladará al poder legislativo, quién deberá en varios países claves –como Brasil, México y Colombia– encaminar una serie de reformas fiscales y regulatorias necesarias para continuar observando crecimientos sostenidos.
Barclays Capital: La región seguirá creciendo a un ritmo satisfactorio en 2007, afirman los analistas de Barclays. La entidad apunta a un retorno del 5% en la deuda externa emergente, sosteniendo que un nuevo ajuste en el spread, cercano a los 20 puntos, podría llevar a la región a un rendimiento promedio de 160 unidades sobre los treasuries. Sin embargo, aclara que este retorno sería inferior al disponible en algunos bonos locales. De esta forma Barclays espera que los inversores continúen rotando sus portfolios hacia las plazas financieras locales.
Uno de los países que goza de una buena recomendación es Brasil ya que, entre otras cosas, Barclays apuesta a que alcance el grado de inversión este año o a principios del 2008. Por otra parte, se prevé cierta estabilidad de los bancos centrales emergentes, sin grandes cambios en las tasas proyectadas. Entre los factores que preocupan están la liquidez global –se duda de que los fondos financieros globales sigan siendo tan benignos con la región– y Ecuador. Se espera que una suba en la tasa a 10 años en EE.UU. a 5,05% para fines del 2007 provoque varios episodios de volatilidad.
Bear, Stearns & Co.: La entidad cree que el 2007 será otro año positivo para los activos de deuda de mercados emergentes, aunque su evolución estará especialmente supeditada a la performance de la economía de EE.UU.. Bear sostiene que si bien es cierto que hay muchas noticias positivas ya priceadas en el mercado, el sólo hecho de mirar la posición crediticia de los emergentes genera optimismo y permite afirmar que las buenas noticias continuarán.
De un total de 37 riesgos soberanos emergentes que estudia el índice de la entidad (BSEMIX), 16 tienen un outlook positivo y sólo dos negativo. El escenario base del banco pronostica un ajuste del índice de deuda de hasta 20 puntos en el año (caería a niveles de entre 140 y 150 unidades) lo que implica que un retorno promedio del 5% si la tasa de EE.UU. a 10 años se ubica en torno al 5% anual. Este escenario asume, entre otras cosas, que la Fed no realizará grandes cambios en las tasas.
ABN Amro: El banco confía en que una pausa prolongada en las tasa de la Fed deberá permitir a la región ofrecer retornos potenciales significativos. Se aclara, sin embargo, que las ajustadas valuaciones que ya existen y la incertidumbre que aún persiste sobre la dirección de la economía de EE.UU., muy probablemente generen un mayor grado de volatilidad y las carteras de inversión requieran una administración más activa.
Y lo cierto es que aún cuando la región siga beneficiándose de varios factores (entre ellos, las expectativas de un recorte de tasas estadounidenses), ABN apuntó que el ciclo de negocios global se está tornando menos favorable. Esta luz amarilla responde a que el banco espera que los superávits de cuenta corriente para América latina sean menores, en especial, por el impacto de menores precios de commodities.
JP Morgan: Para este año se prevé una demanda récord de deuda emergente, aunque retornos más bajos. "La convergencia ya está muy avanzada y los retornos ya son bajos. Hoy están más o menos en línea con los de otros activos, reflejando un menor beneficio para quienes eligen diversificar en estos países. Así y todo recomendamos una posición sobreponderada en la medida en que los títulos de deuda externa están empezando a escasear y los participantes del mercado ya no están dispuestos a tomar ganancias cada vez que alcanzan un objetivo debido a que luego se ven obligados a comprar esos mismos bonos a precios más altos una semanas más tarde", sostiene.Según la proyección del banco, la tasa a 10 años en EE.UU. terminará el año en 5,20% respecto del 4,57% actual, con una reducción del spread emergente desde 194 a 150 puntos básicos. Los inversores deberán esperar retornos de no más del 6%. La recomendación es sobreponderar Argentina, México, Venezuela, Brasil, Serbia y Rusia. La región crecerá en torno al 5%, con precios firmes para los commodities.
|